lunes, 5 de septiembre de 2011

Miradas

Las luces de la ciudad tornan el horizonte de una línea continua e iluminada que confluye en las quebradas de los cerros, cerros que desembocan en el mar y traen consigo una increíble carga energética que me motiva a seguir observando, a seguir caminando, a seguir buscando más y más secretos de una postal surrealista de mi propio ensueño. Los edificios cubren el cielo de la Avenida Libertad, ensordecida por el paso de microbuses en direcciones varias. En cada calle se entrecruzan nuevas miradas, nuevas personas: nuevas historias caminan de un lado a otro quizá sin darse cuenta que en ese mismo camino también circulan varias de las almas con las que han convivido desde ya hace varias vidas. Almas distintas entre sí, pero similares: como hermanas. Almas que han compartido muchos momentos, historias, cuentos, amores, desamores... almas que han compartido vidas. 

Tantas historias que se descubren al encontrarse con la mirada de gente que observa el semáforo a la espera del cambio de luz para poder cruzar en el paso peatonal de 1 norte. Miradas que aparecen de pronto a mi lado, gente que se agolpa en mi inconciente. Gente proveniente desde una dimensión intangible, diferente a la nuestra. Gente que está a mi lado, con la que coincidimos por un solo instante casual. Me siento pequeño en medio de un mundo voraginoso, increíble... sorprendente. Me siento como un niño pequeño que aún tiene tantas cosas por descubrir. Sonrío continúo mi camino.

1 comentario:

E dijo...

A veces me pasa que quedo mirando a la gente como si los conociera, o viceversa... no había pensado en la posibilidad de haber convido con ellos antes... eso :p