domingo, 9 de octubre de 2011

Fiebre de sábado por la noche.

Siempre he dicho que la famosa fiebre de salir de fiesta debiese ser el día viernes y no el sábado, no porque no me guste el sábado sino por motivos netamente de recuperación corporal y posibilidad de utilización de las pocas neuronas sobrevivientes en un intento de actividad académico-intelectual durante el día domingo mientras mucha gente aparece físicamente inconciente de sus celebraciones: esta situación, bastante frecuente, se traduce en bajas calificaciones y reprobación constante de ramos. Es ese el motivo de mi preferencia aunque, sin embargo, todo es negociable en este mundo y cuando se trata de un fin de semana largo (día lunes 10 de octubre, festejo por adelantado del 12 de octubre) y se celebra el cumple de uno de tus mejores amigos de toda la vida. Fue ese el contexto en el cual Valparaíso se iluminó de noche para vernos caminar por los alrededores del plan -permitiendo maravillarse de sus edificios antiguos y esa extraña sensación de decadencia nostálgica de algunos de sus lugares- y llegar a diferentes lugares repletos de 'jolgorio'. Aquí va.

Siempre he tenido la confusión respecto a dos locales existentes en la Ciudad Puerto: "Pajarito" y "Canario". Sucede que el primero se encuentra en la céntrica calle Salvador Donoso y el segundo, prácticamente en el epicentro del carrete, en calle Cumming. Hasta el día de hoy tengo problemas para determinar cuál es la zona del carrete en Valparaíso porque he descubierto que, al parecer, no existe límite de inicio ni de fin. Llegamos al Bar el Pajarito a encontrar una de sus últimas mesas vacías, a eso de las 21.00 hrs. La iluminación tenue de bar y la música ambiente era bastante agradable aunque pocas veces pude determinar cuál era, efectivamente, la canción que estaba sonando. Los precios son aceptables y en más de alguna ocasión tuve la tentación de pedir algo de comer: de vez en cuando, pasaban las pizzas que algunos clientes pedían y debo admitir que se veían bastante buenas. Pero fuimos fuertes y aguantamos: entre conversaciones y risas hasta la 1 am, cuando a mí ya me empezaba a dar sueño por falta de "dancing". El lugar es perfecto para hacer una previa o quedarse conversando y bebiendo toda la noche, pero en caso de pistas de baile, es mejor acudir en busca de otros lugares que abundan a poca distancia. 

El reencuentro con Salvador Donoso de la 1 am me hizo recordar que el clima es completamente inestable durante la primavera: me hace mucho sentido la alergia, la congestión nasal y agotar tantos paquetes de pañuelos desechables por día. Estos son los momentos en que lamento demasiado haber perdido el milagroso Aller Defense (http://www.youtube.com/watch?v=03_48s1_M-8). Caminamos por Bellavista percibiendo el ambiente festivo que se encontraba en Cumming en el contexto del Carnaval de los Mil Tambores por Violeta. Cruzamos por calle Esmeralda encontrándonos con la fuerte presencia policial del momento para resguardar el orden público, claro, con un poco de alcohol muchos se descarrilan y acaban destruyendo el inmobiliario público: las pulsaciones más salvajes del ser humano y su falta de civilización, por esencia. Caminamos, caminamos, caminamos... cruzamos la Plaza Sotomayor que se encontraba iluminada de una forma muy particular por las vibras de la música de los locales de fiesta cercanos. 

El Bar La Playa nos esperaba con las puertas abiertas y un ingreso subterráneo que nunca antes había descubierto... ¿acaso estaremos en clandestinidad? Pensé. Sin embargo, era dónde debíamos pagar los $2.000 de entrada con pase escolar (con derecho a cover). Un precio razonable para ingresar a un local de buen ambiente, buena música y buena gente (leáse, "no flaites"). Al ritmo de música de todos los estilos. Fabulosos Cadillac, Soda Stereo, varios ochenteros y noventeros... la noche se nos pasó volando. Acabamos la fiesta a eso de las 04.30 cuando el festejado se agotó (dejándonos con ganas del after que nunca sucedió, pero bueno...). Lo siguiente, caminar de regreso, encontrarse dinero, sentarse a conversar en la Avenida Brasil y ver los cerros iluminados. Acabar tomando la micro de regreso a casa a las 06 am y llegar a las 07 am, cuando ya está amaneciendo.


Bonus track: La promoción internet móvil gratis de Entel PCS de 7 a 9 am, horario en el que no pensé que iba a estar despierto.

2 comentarios:

E dijo...

jajaja el link

y un gran cuek para el bonus track


Ooooooooooooh! xD

Machuk dijo...

oooooooh!!