viernes, 28 de marzo de 2008

Iconos de los cuales reírse (1)

Como habían pasado varios días desde que no ingresaba a mi blog a expresar todos esos pensamientos que he tenido que reprimir por falta de tiempo y de un papel al alcance de mi mano en el cual poderlos guardar para no tener que abultarlos ahora aquí sin parar en un frase que carece de signos de puntuación en el cual el oxígeno parece que se te va acabar y resulta que todo sigue y sigue y no sabes cuándo va a terminar aunque quisiese poder continuar saber que todo pronto va a acabar antes de que caigas al suelo asfixiado(a)… ni yo mismo podía pensar una frase eterna porque hasta la mente necesita respiros mentales. Estoy de regreso por partida doble y tal vez por triple diciendo todo lo que he querido decir y no he podido, por ahora hay un poco de tiempo y aprovecharé para hacer que mi cabeza bote un tanto esas ideas.

Y desde ayer que andaba con ganas de reírme de todo el mundo, sobre todo de ciertos personajes de la farándula. Creo que no daré el nombre de los afectados para no herir ningún tipo de susceptibilidades (sí, y de mantenerme sano y salvo) y si alguien se siente aludido, yo ya he dicho que no voy a mencionar su nombre. Hay 2 razones para estar tranquilo: la que ya mencioné y el hecho de que nadie se detendrá a leer esto.

El primer personaje de mi lista de gente de la cual reírme –el que me motivó a reírme del mundo (gracias, carreteras concesionadas de zona centro a sur por favor concedido)- es un caballero de cabello blanco que ejerce su trabajo en la política: su trabajo es hablar bonito y hacer uso de su reconocida retórica para convencer a la gente de las maravillas de sus sueños. Me río de su estúpida incoherencia al hablar del cuidado del medio ambiente y luego apoyar el uso de la energía nuclear en Chile; supongo que sabrá las consecuencias y habrá leído hasta el último punto de algún documento en el que se compruebe que, efectivamente, pueden eliminarse los residuos sin contaminar, espero que así sea. ¡Felicitaciones, don XXX, te has ganado el premio a la incongruencia!

Como segundo personaje, aquí se hace un poco más difícil la cosa, puesto que principalmente quería reírme de él. Se me ocurrió alguien, esta vez es una mujer que habla de liberar de impuestos a las casas de $90.000.000 por considerarlas al alcance de una familia de clase media. Lo primero que pensé fue en un “mish”, no tenía idea que la clase media podía pagar dividendos de casi $500.000 siendo que el ingreso promedio, creo, es menor. Esas cosas de la vida que uno no entiende, pero son opiniones con tanto fundamento y estudio de terreno que uno debe respetarlas, por supuesto… Un aplauso para ti, mujer de “clase media”, te has ganado el premio “ubicatex”.

Una persona que se pone a hablar como sintiendo que tiene el conocimiento de todo, que lo sabe todo y que su verdad es la única verdad absoluta y real. Pero luego se da cuenta de que viene alguien y le derriba todo el pensamiento, teniendo muchos y mejores argumentos que tú, aparentemente. “Al parecer, te cagaron” podría decir alguien con un subtítulo o con una voz en off luego de ese suceso en que quedaste marcando ocupado y bastante molesto por ver que te dejaron en vergüenza. Y son de esas cosas que te hicieron pensar en que debes informarte más antes de abrir la boca porque te puede jugar en contra. Felicitaciones individuo de “¿pelo castaño?”, te has ganado el tercer lugar dentro de la lista de íconos de los cuales reírse.

Simplemente eso… algún día volveré con más personajes enmascarados de los cuales reírme.
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Lola - Pastora
Saludos
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kinkan ®

Una semana agotadora

Se acaba una semana agotadora: al fin es día viernes y sonrío pensando que a partir de ahora tendré un poco más de tiempo… para seguir leyendo todas las cosas y terminar algunas actividades que serán evaluadas próximamente. Se acaba una semana en que el tópico fue acostarse después de las 12.30 de la noche y levantarse entre las 06.30 y las 08.10, una semana en que la somnolencia era pan de cada día y los rostros de todos comenzaban a reflejar el cansancio; las ganas de mandar todo a la mismísima mierda y tirarse a dormir en cualquier lugar. Una palabra cuyo significado comienzo a olvidar es “dormir”, al menos ya no lo puedo concebir dicho significante con el mismo significado que hacía un tiempo me hacía evocar las casi 12 horas de sueño en que mi cuerpo tenía energía de sobra para poder salir durante 4 días seguidos.

Y he tenido botado todo lo que me gusta por realizar esto que también me gusta: el estudio del lenguaje y la literatura. Cada día me doy cuenta de que hice la correcta elección y que, definitivamente, este es el lugar en cual debo estar por el resto de mis días. Pese a las dificultades que pueden ir surgiendo en el camino y a ciertas cosas con las cuales no estoy de acuerdo, creo que me agrada cada día más subir las escaleras del Gimpert e internarme en las mismas salas de todos los días, con ese aire agobiante que a veces asfixia, y con esos cabeceadas que uno se pega en alguna clase de las 8 de la mañana (o también de las 2 de la tarde, después del almuerzo). Cada día mi mochila se va viniendo más cargada de fotocopias y veo como el dinero se me va de las manos de una manera acelerada (mientras sumo razones para no tener hijos hasta que pueda mantenerme a mí mismo, cosa difícil).

Y una cosa que me llamaba la atención es que he tenido que discutir demasiado esta semana, pero he aprendido a quitarme esa errada concepción de discutir como algo negativo; después de todo, corresponde a contraponer ideas y defenderlas, intentar llegar un consenso o bien continuar el debate hasta que los argumentos sean lo suficientemente convincentes como para hacerme cambiar o no de pensamiento. Y hoy fue uno de esos días en que el tema estaba enfocado en por qué una escuela estructuralista planteaba una teoría (si la planteaba efectivamente, si no lo era y argumentar). Un quebradero de cabeza que acabó cuando la iluminación del espíritu de Saussure apareció de improviso sobre nosotros y me hizo ver que pasé algo así como una hora buscando ideas, pero una hora que fue buena.

Quedan aún temas por conversar con tanta gente; tantas cosas diversas de un extremo a otro. Ya habrá tiempo para todo.
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Talk - Coldplay
Saludos!
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kinkan ®

lunes, 24 de marzo de 2008

El arte por el arte

Uno de los males de este tiempo es buscarle la funcionalidad a todo: el agua para beber, el aire para respirar, trabajar para obtener dinero, dinero para comprar aparatos que a la larga nos causan enfermedades y locura, enfermedades y locura para gastar más dinero en medicamentos… etc. Y es un concepto que se ha masificado tanto a medida que avanza este proceso de globalización, Diderot y D’Alembert ya no tienen la culpa de esto con la invención de su imprenta, sino que la tiene en parte el creador de internet o Bill Gates por crear tanto hardware y software revolucionario. Sin duda que hice una visión un poco negativa de lo que han sido los interminables avances a los que nos hemos visto a lo largo de los últimos siglos y ya todos podemos comprobar que no han sido del todo malos, en la medida que muchos nuevos conocimientos han aportado notablemente a la mejora de nuestras condiciones de vida. Sin duda alguna, creo que me sería bastante más difícil si no tuviese conexión en mi casa o si no tuviese computador (gracias Bill por favor concedido). O el hecho de acceder a tanto conocimiento que antes no se podía… en fin, un tema que da para harto.

A lo que realmente iba –y nuevamente me doy cuenta de que me estoy yendo por las ramas- es el hecho de que todo el mundo busca que las cosas tengan una función determinada con luces similares a las de un letrero de neón: una utilidad y que no signifiquen una fútil pérdida de tiempo. Todo surgió a raíz de una conversación con mi amiga Nany (que hacía tiempo no hablaba con ella) que me pregunta si todavía yo escribía. Alegre le dije que sí –y me sentí demasiado bien- y entonces me pregunta si tengo blog… jajajaja. Entonces me empieza a comentar de que está planeando hacerse un blog para ella, pero no sabe qué finalidad tiene para ello. Y ahí me entró todo el bichito anti-funcionalista del mundo, apoyándome en los contenidos que he estado viendo en una asignatura que han ido alimentando esa ira contra ciertas reglas: ¿acaso no puedo caminar, simplemente, porque se me dio la regalada gana de salir a dar un paseo? Algunos dicen que no; si camino es para fortalecer los músculos… y así un sinnúmero de ejemplos que podrían tenerme horas escribiendo en base a eso. Yo escribo porque es algo que me gusta, porque me llena, porque puedo expresar mis pensamientos y despejarme de tantas cosas que me atormentan y… simplemente, por escribir. ¿Acaso no se puede, acaso está malo? ¿Acaso mis escritos tienen que servir siempre de algo? Sólo me gustaría saber que a alguien le sirvieron para conectarse con ese mundo interno, pero no sé si me gustaría ver que todo cae en una norma y se establecen probetas con las letras que he escrito.

Logré convencerla (no especifiqué toda la conversación: no era necesario) y al final me dijo que se iba a hacer el blog, pero aún no he sabido nada y estoy expectante. Y sigo pensando en el arte por el arte. No se necesita tener una finalidad antes de iniciar el camino, sino que uno puede ver que aprendió mucho sin tener un rumbo fijo; como dice el poema de Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Y así suceden las cosas, al crear este blog nunca supe dónde iba a llegar… y aún no lo sé.
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Enjoy the ride - Morcheeba
Saludos!
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kinkan ®

viernes, 21 de marzo de 2008

Descanso

¡Al fin puedo darme un día de absoluto descanso, de poder dormir hasta tarde y ociar durante gran parte de la jornada! Al fin… un día en que puedo decidir dormir o continuar sin hacer nada, teniendo en cuenta que aún tengo dos días más para poder leerme las toneladas de textos que tengo en el escritorio y que intentan apelar a mi conciencia: “léeme, sé responsable”. Hace poco estuve organizándolos y priorizándolos, pero me di cuenta que casi todos son para la misma asignatura, por consiguiente, para el mismo día, así que eso de priorizar no resultó de mucha utilidad. Y llevo 45 minutos extra de lo que dije que iba a permanecer aquí, pues siempre que propongo una hora termino saliendo más tarde porque me quedo haciendo cualquier otra estupidez; ahora me quedé descargando un disco de Enigma que espero esté bueno (el otro día me apareció un grupo nada que ver).

Y este es el famoso viernes santo que cuando pequeño respeta de una manera impresionante: solía privarme de comer ciertas cosas, no escuchaba música y trataba de no hacer muchas cosas. Ahora los tiempos no nos permiten ese lujo y cada día creo que cumplo menos con eso del silencio, será por el hecho de que he aprendido a cuestionar todas las creencias con las que he vivido durante toda mi vida y ahora he llegado a estado de respetarlas y no necesariamente estar de acuerdo: después de todo, que tus padres pertenezcan a una religión no quiere decir que tú también lo serás, obligatoriamente. Hoy incluso reclamé por la tradición de no comer carne en este día, sobre todo por el hecho de que la gente es demasiado incoherente: no come carne como “sacrificio”, sin embargo, va y compra mariscos y se dan otro festín… ¡tremendo sacrificio para los que les encantan los mariscos! Para mí sí sería uno, puesto que no me gustan jajaja.

Lejos de todas las tradiciones: que la televisión pase programas religiosos y películas archirepetidas que ya ni siquiera me doy el tiempo de volver a ver, que la radio haya disminuido los decibeles y que algunos vayan a misa; creo que al fin puedo perder un día de clases para hacer nada. Sí, aunque sea un viernes en que ya es poco lo que se hace, pero las casi 10 horas que pude dormir es algo que se agradece por completo. Nuevamente me doy cuenta de que no he tomado ninguno de los textos y que después se me va a acabar el tiempo; lo que no se me va a olvidar es que hoy, sí o sí, me dedicaré un tiempo a escribir algo: no me gusta pasar mucho tiempo sin escribir.

Y no sé si creo en todo lo que me están diciendo, no sé si dejaré de creer para toda mi vida o si acaso voy a tomar lo que considero bueno. No sé, incluso, si es que les vuelvo a creer. De momento seguir pensando y buscando en mi interior si es lo que necesito para poder sacar una conclusión. Aprovecho este festivo y esta interrupción a la semana normal, porque se vienen eternas semanas en que la normalidad puede ser letal.
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Messages - Vangelis
Saludos!
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kinkan ®

Pasión Cerebral

Son las 2 de la mañana y al fin puedo descansar para respirar un poco; 2 horas más del tiempo que suelo apagar el computador para dormir o hacer algo parecido a descansar… soñar cada cosa extraña por estos últimos días ya me hace perder la cordura con mayor rapidez de lo normal, intentar buscarle el significado a cada sueño resulta aún peor si tengo en cuenta de que pueden referirse a alguna premonición: ¿si no la entiendo, entonces me autodestruiré por no entender las señales que mi inconsciente me da todas las noches? Será cansancio, será ansiedad, serán esas inquietudes que no he podido solucionar aún 2 años después de que ya quedaron en el pasado (y vuelvo a hablar del tema, pese a que había dicho que lo iba a lanzar al olvido). 2 de la mañana y 21 minutos mientras el playlist de iTunes continúa reproduciendo canciones que no creo necesario mencionar.

Me pongo a buscar entre los conectados en MSN por si acaso encuentro a alguien con quien hablar cualquier tema, pero dentro de 10 minutos ya tendré que retirarme antes de que me obliguen. ¿Por qué hay tan poca gente conectada a esta hora? ¿Acaso nadie me quiere? No, una respuesta demasiado simple: son pocos los intelectuales, ociosos pensantes o pensadores potenciales que no se quedan vagando en la red hasta estas horas. Por mi parte, no es de ocio, sino que lo hice para concluir un trabajo; pero… ¿por qué sigo y no me voy a acostar de una vez? Simplemente, por la constante tendencia a darse más vueltas de lo necesario en este mundo, cosa que ocurre todos los días en distinta medida. 2.24 de la mañana y suena una canción que me recuerda septiembre de 2007; simplemente eso, mientras miro la forma que está tomando este texto a medida que lo escribo en word (antes de subirlo y publicarlo oficialmente en el blog a la espera de que alguien, al menos, lo lea y si quiere diga algo).

Y claro está de que a estas horas de la mañana (2.26 a.m) es poco probable que pueda decir muchas cosas coherentes, alguna teoría trascendental que haga resonar mi nombre milenios hacia el futuro y me reconozcan como el padre de algún estudio arcano e interestelar. Nadie me dice que lo que diga en este estado de somnolencia también pueda decir algo que realmente sirva; de momento, sólo divago y doy vueltas en las mismas ideas sin saber cuál es el fin… reírme de mí mismo, de la estupidez de los demás o de las pocas horas que he dormido esta semana y me tienen con ganas de dar un salto al mar (hiperbólicamente). Es común que a esta hora comience a pensar en cosas profundas, pero las neuronas ya no pueden decir nada concreto, siquiera funcionan ni hacen sinapsis dentro de las conexiones neuronales que supongo que están en el cerebro. Son las 2.29 de la mañana y suena una canción 80’s medio fiestera que nada de ánimo me da para continuar madrugando sin sentido.

Una vez más me han quitado el tiempo que tenía destinado para escribir, para hacer lo que me gusta y echar a volar mi mente: es algo de lo que me tendré que ir acostumbrando. Una vez más he retrasado lo que me gusta por cumplir una obligación (asumida con todo, con lo bueno y lo malo, desde un principio) que en parte quiero y en parte no. Al menos he tenido tiempo para expresar mi mente por algún instante y continuar en la tarea de mantener vivo este blog, pese a que nadie más que yo le dé tanta importancia. 2.31 de la mañana y ya me duele la espalda por que el asiento no es muy cómodo; será mejor dejar de perorar tantas cosas y partir a descansar las pocas neuronas que deben quedar, probablemente se reproduzcan en alguna noche de pasión cerebral.
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Wouldn't It Be Nice - Beach Boys
Saludos!
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kinkan ®

miércoles, 19 de marzo de 2008

En parte porque quiero y en parte no.

Me detengo por cinco minutos (en realidad, por un poquito más) porque quería hacer un comentario un poco más optimista que el anterior, pese a que ya llevo varios días durmiendo menos de 6 horas y creo que mi rostro ya comienza a señalar el cansancio.. qué queda para el resto del semestre, no quiero ni pensarlo. Y creo que esta pausa es necesaria para poder ordenar la mente y descansar de todo un día lleno de clases y contenidos que hacen fila para poder ser procesados en el interior de mi cabeza; hablar de ganas de carretear esta semana, mmm no sé aún.

Si bien es cierto que el año pasado solía leer cantidades industriales de textos cuando el semestre ya llegaba a su clímax, este año ya perdí la costumbre luego de los 3 merecidos meses de vacaciones que tuve. El sólo hecho de sacar fotocopias todos los días y ver cómo el dinero que llevaba se me va “como el agua entre los dedos” es una cosa que me preocupa no tanto por el ámbito financiero sino por la cantidad de hojas que voy a tener que procesar y por todas las horas que ya debo proyectar para estar frente al escritorio y la luz artificial, a eso de las 12 de la noche cuando al menos el silencio colabora con el asunto, pero… levantarse a las 6 de la mañana (para ser más cierto, 6.30) es algo de que no me puedo escapar todos los días.

Es algo así como tragicómico darme cuenta de esto y del contraste con el año pasado que fue bastante más relajado de lo que pensaba, bastante más relajado que lo que ya llevo de año. Y en estos momentos no me estreso pensando que estoy perdiendo tiempo, puesto que sé que hoy volveré a acostarme tarde y a dormir poco como ha sido la tónica de toda esta semana… en parte porque quiero y en parte no. Pero no faltará mucho tiempo para que me dedique a eso y de a poco vaya perdiendo eso que uno tanto anhela: tener vida. Así es, de a poco iré quedándome sin vida hasta nuevo aviso.

Lo bueno es que no he tenido ni tiempo para pensar en otras cosas, lo que me mantiene más tranquilo con respecto a las dudas existenciales que me están atacando estos últimos días y que en algún momento tendré que responder, tomar una decisión y continuar de la mejor manera posible. Ahora a aprovechar todo el tiempo que uno tenga para dormir y la micro se ha convertido en uno de esos lugares predilectos en que una hora puede ser muy reparadora… sobre todo con ese calor vespertino que te da más sueño.
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The Dragon - Vangelis
Saludos!
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kinkan ®

martes, 18 de marzo de 2008

Lindo día

Y eso de estar de regreso a las andanzas de típico estudiante uno se reencuentra con las cosas del día a día: hoy fue una de esas jornadas no muy agradables y lo que más me llama la atención es que no fue referido a las clases o al contenido, sino que a condiciones externas que se convirtieron en el contexto de algo tormentoso. Puede que eso provoque que hoy haga un discurso demasiado pesimista y mi explicación al respecto saque total y absolutamente de los parámetros de los estructuralistas; definitivamente, el ser humano está inmerso en situaciones que lo hacen pensar y actuar de una determinada manera.

Comienza el día a las 7 de la mañana y me encuentro con la normal falencia del sistema de locomoción: “no pasa la micro”. Y es casi como el famoso cuento del Transantiago, pero en Quilpue. Pasa una micro repleta en que es necesario apresurarse para calar un lugar para poder afirmarse (soñando uno se podría ir sentado). La actitud de constante “simpatía” de gran parte de los conductores es otro de los aspectos que me desmotiva. El viaje no tuvo nada de novedoso; sólo que me puse a pensar y a repensar cosas que siempre doy por entendidas y solucionadas, pero que vuelven y me traen más argumentos para continuar cuestionándome. No logro quedarme con un solo paradigma de pensamiento, pues se rompe por sí mismo y da paso a una nueva duda existencialista del sistema. Resumen de todo el viaje y mis pensamientos: no sé ni lo que creo.

Un día de universidad bastante tranquilo; buenas clases (bastante agotadoras, pero de calidad); contenidos interesantes y tiempo para releer cosas. El otro problema surge justo cuando estaba lista para venirme de regreso a casa, cuando tenemos que ir a sacar las fotocopias para leer (una de las tantas). Todo bien, hasta que me dicen que nos entregaron mal lo que habíamos pedido. Respuesta: una mujer que se las da de atacada y ve ofendida su pretensión de ser perfecta, “ustedes me lo pidieron de esa forma”. Al menos 20 minutos perdidos en frente del mesón a la espera de una solución y la muy imbécil ni se inmutó: por suerte, otra compañera pidió otra cosa y ahí arreglamos con ella. Pero la señora jamás admitió su error… tal vez lo admita el día en que el público deje de acudir a su local por la “gran” atención. Y para rematarla, me critican de que no tengo carácter y de que no sé imponerme para reclamar lo que corresponde (en cierta medida, es cierto). Otra divagación en la micro hasta que me quedé dormido.

Finalmente, la guinda de la torta, llegó a mi casa y me dicen que no hay almuerzo: “¿no se suponía que almorzabas en la universidad?”. Y claro, esto no podía estar pasando; demasiadas cosas juntas que ya me tenían al borde del colapso, hiperbólicamente. Me pongo a reclamar que yo había dicho que iba a venir (aunque en realidad, no me acuerdo, pero hay que ser firme). Finalmente, mi abuelita me da la razón (no de palabra, pero sí de acto) y me prepara almuerzo. Aunque sea una sola tenía que favorecerme.

¿Lindo día, no? Como que dan tantas ganas de continuar; la idea de cambiar el mundo se fue a no sé dónde por este momento. Como diría Papelucho, tal vez este fue el día malo y mañana le seguirá uno grandioso: así lo espero, realmente. Tal vez me pasa por ser tan criticón y verle lo negativo a todo… eso de ponerme tan cuadrado ya me tiene medio alterado.
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Zombie - The Cranberries
Saludos!
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kinkan ®

domingo, 16 de marzo de 2008

Una semana eterna

De regreso a las pistas; el despertador vuelve a sonar a las 6 de la mañana (aunque termino levantándome media hora más tarde), la luz permanece encendida hasta pasada las 12 de la noche, 20.000 hojas se apilan en mi escritorio esperando por ser leídas, vuelvo a poner mi puño sobre cuadernos en blanco que de a poco comienzan a llenarse, vuelvo a llegar a mi casa con dolor de cabeza y con ganas de dormir, vuelvo a caminar por el edificio Gimpert y Rubén Castro buscando las salas en donde voy a tener alguna clase. Todo vuelve a esa normalidad que el año pasado era tan temida y ahora, de a poco, comienzo a asumir tal y como es: “normal”. Y en cierta medida hasta estoy contento de que así sea, pese a que no estaría nada de mal poder tener todos los días para dormir hasta tarde y tener el control absoluto de mi tiempo.

Típico que la primera semana es de adaptación y bien dicho está: el primer día me levanté con demasiado tiempo de anticipación y no me fue muy grato quedarme media hora viendo tele para hacer la hora; esos 30 minutos perfectamente podrían haber sido ocupados en algo mejor: en dormir. Pasaron algunos días para que recordara que uno puede hacer todas las cosas en media hora, salir corriendo a tomar la micro y llegar a clases puntual. Lo bueno, es que hubo algunos hábitos que quedaron para siempre tales como dejar los cuadernos listos la noche anterior y hasta la ropa, lo que agiliza bastante mi desplazamiento en una mañana apurada.

Otra de las cosas que no pudo dejar de llamarme la atención, fue el ánimo que tenía cuando iba de pie en la micro escuchando una que otra canción cuya calidad dejaría harto que desear, pero cuyos efectos de risa me hicieron comenzar un buen día. Pensé que iba a ser imposible que tomase como un buen comienzo viajar en esas condiciones y me alegré de la disposición con que llegué a clases, pese a tener demasiado sueño. Así como cuando dije que tenía que leer tantos textos como lo que leía el año pasado, con la diferencia de que hasta me sentía contento de tener que leerlos… y eso sólo puedo ocurrir porque me gusta lo que estoy haciendo, ya que si tuviese que leer esa cantidad de papeles en biología es más que seguro que no lo haría y me daría lo mismo la nota que me sacara (como ocurría en el colegio).

Y así pasó la primera semana de adaptación al 2do año de mi carrera, que espero concretar en el tiempo establecido. Una semana bastante terrible por ser el principio y por la pérdida de la costumbre a la rigurosidad del sistema y del horario, pero que espero se suavice (en realidad, que me acostumbre) con el paso de las semanas. Una semana lo suficientemente eterna como para preferir dormir en vez de salir hasta tarde. Ahora a esperar por lo que sigue...
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Namás - Gepe
Saludos!
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kinkan ®

sábado, 15 de marzo de 2008

Mechoneo 2008














Lo primero que uno piensa cuando ingresa a primer año es que quiere que todo salga bien, que la carrera sea lo que a uno le gusta y que pueda terminarla correctamente. Pero siempre está el fantasma de la famosa bienvenida que te dan los de segundo año… una bienvenida que a lo largo y ancho del país a veces no es tan agradable y amigable cómo debiese, convirtiendo la recepción en algo humillante de lo cual todos intentan huir. Recuerdo que fue tanto el miedo que tenía al ver el susto de sus mensajes y de las veces en que íban a molestar a las salas… el mismo miedo que intentamos ese año producir en los “mechones” que ahora ocupaban nuestro lugar. Y de verdad que se siente bien, como descargarse.

Desde un primer momento apoyé la recepción, pero di mi opinión de que no debía ser algo exagerado, que debía ser algo divertido; el año pasado el nuestro fue lo suficientemente agradable como para recordarlo y reírnos de una que otra estupidez. Todo comenzó (para mí, ya que muchos de mis compañeros estuvieron desde las 8 de la mañana preparándolo todo) a las 10.30, cuando salgo de la clase de Seminario en Comunicación y nos reunimos todos para ir a buscarlos a las salas. Equipado con la cámara, entramos a la sala e interrumpimos la materia: fue divertido, tomar fotos por doquier, ver las caras de susto de algunos y las risas de otros. Luego de sacarlos a todos, caminamos hasta el Muelle Barón, en donde continuaría todo.

Al llegar, los sentamos a todos y los ensuciaron un poco. Les enseñaron el supuesto grito de la carrera, que no tiene mucho de dificultad, y luego procedimos a la siguiente actividad. Cabe destacar que no éramos los únicos que estábamos mechoneando en el mismo lugar… Luego de llevarlos a un lugar avanzando por el Paseo Wheelwright, procedieron a las actividades de trivia, penitencias y risas. Luego continuamos hacia la cerca de la playa en donde se realizó el apadrinamiento. Todo estuvo bien, sólo que duró mucho (hasta la 1 de la tarde) y luego a buscar las cosas. Me recuerdo corriendo por avenida Argentina hasta llegar a la fotocopiadora en donde estaban los textos que tengo que leer para el lunes… punto aparte es que olvidé devolver el libro y debí pagar una multa de $600: demasiado cara para mi gusto, pero reglas son reglas.

Luego siguió la fiesta mechona en La Torre: litros y litros de cerveza, baile, fotos y snack para picar. Tuve la oportunidad de conversar con los mechones y de conocernos un poco más: personas muy simpáticas y alegres de los cuales ahora seremos… ¿ejemplo? No sé que tanto jajaja. Y luego de la fiesta se concretaron mis otras 2 ahijadas; espero ser buen padrino y no repetir la experiencia que tuve yo (nunca volví a saber algo de mi madrina).

Todo en una semana más o menos complicada. Buen término; lo pasé bien y se repite la idea de tener más carretes como curso… en dónde sea, con tal de pasarlo bien. Ahora a ponerse las pilas y focalizarse en un año que nunca se sabe lo que pueda traer entre su rollo de meses.
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Fallin' High - Safri Duo
Saludos!
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kinkan ®

La, la, la, la

La, la, la, la
Vino el hada de la nada
A cantarme
Mil baladas,
Se sentía enamorada
De la casa que pedí.
Vete, vete a casa
Y no mires atrás
Porque hay alguien escondido
En esa matraz,
Que llevas en las manos
Y te ataca por la espalda,
Jamás estarás seguro
Si en realidad esto es seguro,
Jamás estarás tranquilo
Porque no sabes
Quien está contigo.
Una bomba revienta
Y se expande,
¡bum!
Una nube de sangre
Cae sobre la ciudad,
¡bum!
Una torre se derrumba
Con el fuego que la abruma
Y las lágrimas de alguien
Cuando el cielo se hace bruma.
Vete, vete a tu hogar
Si es que aún puedes hacerlo,
Ándate corriendo
Antes de que saque el revólver
Y comience a dispararte,
Estoy ciego
Y ando a tientas,
Los temblores son eternos
Y se caen sobre mí
Todas las cosas;
El librero,
La radio,
Los zapatos,
El techo.
He quedado sepultado.
La, la, la, la.
Creí que nada pasaba,
Pero el hada ensangrentada
Se iba de mi sueño,
Se había suicidado
Bajo efectos extraños,
No, no entiendo,
¿Qué me pasa?
¿Qué es esto?
La, la, la, la.
¡Bum! ¡Bum! ¡Bum!
Cha, cha, cha, cha,
Y he perdido la señal…
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Far Away - Paul Van Dyk & Giusseppe Ottaviani
Saludos!
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kinkan ®