viernes, 31 de agosto de 2007

Pueblo Fantasma

Hoy vi en las noticias una información que me llamó la atención y me motivó a realizar este comentario. Hoy, 31 de agosto de 2007, se recordará en la historia de Chile como el último día de funcionamiento del campamento minero de Chuquicamata luego de 90 años de existencia, luego de haber marcado importantes hitos en la historia de nuestro país. Mostraban las imágenes la gente que comenzaba su retiro del lugar en el que vivieron por tiempo, de a poco, partiendo hacia el olvido de una generación que no quiere ser olvidad, ni tampoco debe serlo.

Hablaban de un masivo éxodo a la ciudad de Calama, puesto que fue decretado el desalojo total del sector por la fuerte presencia de contaminantes en el ambiente, lo que a la larga afectaría a sus habitantes –contrastándose a la tranquilidad que ellos aseguraban tener en “Chuqui”. A las 9 de la noche se realizaba un concierto de despedida para que luego se hiciese la despedida final de aquel lugar en el que se habrán tejido tantas historias, tantos amores.

Pese a no tener mucho conocimiento previo con respecto a ese lugar, siempre me ha llamado la atención el pasado de los campamentos mineros y, en general, todo lo que se relaciona con los oficios del desierto. Realmente admiro el valor que han de tener aquellas personas para irse a vivir con el temor de lo que la soledad les pueda querer entregar, el calor o el frío en los extremos… nunca se sabrá a ciencia cierta. Así mismo, sentí una profunda nostalgia al estar, años atrás, en Humberstone –oficina salitrera en la cual se filmara la exitosa telenovela de TVN “Pampa Ilusión”-, en donde me parecía sentir en las paredes el eco de una historia que no se quería ir, que se seguía latente y lo seguirá estando si realmente la gente lucha por su recuerdo.

Tal vez puede parecer extraño que si bien nunca conocí ese lugar igual me sienta sobrecogido con la noticia. Y es un poco por el hecho de ponerme en el lugar de cada uno de ellos, como si me dijesen de un día para otro: “desalojarán esta ciudad y debes irte”. Empacar mis cosas, tomar mis cuadernos, mi ropa, partir con mis familiares y dejar el lugar en el que he tejido una gran parte de mi historia, a veces sin querer y otras de una manera un tanto planificada. Volvería al pasado a cada rato, no podría apartarme nunca jamás de ese lugar.

Nace un nuevo pueblo fantasma, donde sólo la naturaleza mantendrá los secretos que de allí nunca salieron. Allí quedará el misterio de sus habitantes, los niños jugando en sus plazas, los amantes besándose en la iglesia en el día de su matrimonio, una madre con sus hijos sentados en el pasto, y una serie de actos que seguirán vivos, que el viento y el silencio conservarán y le rendirán culto a cada instante.


Saludos!


Kinkan ®
http://fotolog.com/kinkan

1 comentario:

Anónimo dijo...

la dura, si lei esa noticia.
fuerte igual...
xD

too evoluciona xD