jueves, 20 de marzo de 2014

Posibilidad


Entre bancos de niebla me congelo, 
Entre ruidos extraños mi voz se confunde
Y señales del universo se duermen a mi lado.
Lo que sucede, no lo entiendo:
Solo sé que lo que veo
Es quizás lo que no existe.
Solo sé que lo que veo, 
Puede que, de pronto, ya no exista más.

Porque en la vida y en el lenguaje
Todo es una compleja posibilidad.

Fotografía: Estación El Salto, Viña del Mar

martes, 18 de marzo de 2014

Valle desierto

El precipicio era el final del camino y el desenlace, algo casi inevitable. El atardecer era el silencio y los colores, la antesala de una pintura imaginada por un pintor surrealista. ¿Qué haremos esta vez? Ya hemos escapado tantos kilómetros lejos de la ciudad invadida por esos seres de formas difusas, ¿cuánto tiempo más podremos estar libres de ellos? La suela de su calzado estaba a punto de romperse y sus piernas, agotadas producto de un viaje sin fin. ¿Volar hacia lo lejos, volar sobre las nubes... cómo alcanzar esa altura con la finalidad de despegar los pies del suelo y olvidarse de lo terrenal, de una sola vez? Sus sombras se confundían en la penumbra que avanzaba rápidamente sobre ese valle desierto, donde los ecos de motores ultrasónicos no tardarían demasiado en rugir.

domingo, 16 de marzo de 2014

Luces de la noche

Claro, todos ya se fueron a dormir. La luz encendida se proyectaba sobre la ciudad que parecía estar durmiendo, aunque los ruidos subterráneos resultaban tan incómodos como el aire casi magnético que había espantado a las aves. Recostado en el suelo, jugaba a quitarse las sandalias y a probar la destreza de sus pies. Dos de la mañana, tres de la mañana, cuatro de la mañana. El sueño no llegaba. Miraba a través de la ventana en busca de alguna solución, pero unas cuantas estrellas que tiritaban parecían hablar en ese idioma universal que nunca había podido descifrar. El verano ya se iba, pero el sueño aún no llegaba. 

De pronto, un ruido en el vidrio le hizo asomar la mirada. Acaso sería un temblor, de esos que abundaban por esos días. Pero no. Luces juguetones, luces inquietas, luces difusas, luces que deambulaban en direcciones opuestas. Luces. Luces como las de una "pelota disco". Luces como las que había visto una vez, de pequeño, luego de caer al suelo y estrellar su cabeza contra el pavimento. Luces extrañas que se alejaron en dirección hacia las montañas para luego desaparecer. Luces que, incluso, algunas vez habían traído la invitación para viajar. No supo qué decir cuando las vio alejarse, haciendo un gesto de saludo a través de las diminutas ventanas de color verdoso.


Fotografía: Luna llena en Quilpué (14 de febrero, 2014)

sábado, 15 de marzo de 2014

Lanzarse

Al despertar, se encontró con las luces dando vueltas en el cielo. Las nubes tenían una forma extraña que cambiaba a cada segundo. Y el resto del mundo... Ya nada sabía del resto del mundo que comenzaba más allá de la orilla. 

Lanzarse a nadar o no, ese era el verdadero dilema. 


Fotografía: Las Cruces, El Tabo.

viernes, 14 de marzo de 2014

Verosímil

Es la inmensidad la que cae a gotas desde el cielo.
Es el silencio mismo el que canta en versos
cuando la noche se congela en un momento.
Es el ritmo, es la música,
como un baile concebido en cámara lenta
y las figuras detenidas en el tiempo...
ese tiempo que da saltos, que se pierde.

Es el infinito el que se acaba en un parpadeo
y el universo que se confunde con un deseo.
El paso de una estrella fugaz
y el silbido de una canción silenciosa
que te esmeras por cantar para ti mismo,
que te esmeras porque nadie escuche.

Son las voces que trae el viento
con sus historias escondidas en el olvido,
que se guardan en los espacios del invierno.
Son las voces del tiempo,
las historias que suceden antes de ser pensadas.


Fotografía: Avda. Libertad (sector Torre Coraceros), Viña del Mar.

jueves, 13 de marzo de 2014

Despierto

Las luces en el cielo,
las sombras en el suelo,
las murallas congeladas por el frío,
la lluvia que se niega a caer.
Las noches, los silencios,
las canciones y los sueños,
los versos, los pensamientos,
cuando me duermo... y luego despierto.


miércoles, 12 de marzo de 2014

Stay awake

It's easy to run away when the fear just began,
it's easy to say goodbye when you don't want to play,
it's not easy to try, you just want to escape.

There's something outside that's watching you,
there's something that's looking for you...
will you look for it?

The night is just begining,
the game has just started
you have to stay awake.


Fotografía: Plaza Vieja de Quilpué.

martes, 11 de marzo de 2014

El reino

Al detenerse en el lugar, sonrió complacido de lo que estaba viendo. En el cielo, las estrellas brillaban con tal fuerza que a ratos parecía no ver nada. Los planetas en el lejano horizonte estelar se confundían en una línea continua y difusa que llegaba a cualquier parte: el reino de todo el universo. El reino, el reino... la totalidad, lo incompleto, lo inalcanzable de lo alcanzable y lo lejano de lo más cercano. El pasto congelado y la ciudad detenida en el tiempo, las pulsaciones cada vez más lentas, los parpadeos cada vez más acelerados, los músculos inmóviles, la piel azulosa, los labios amoratados, el cabello oscuro, los pies que comienzan a correr, las huellas que desaparecen en el barro, el pasto congelado que se convierte en luz. 

Sonrió complacido de lo que estaba viendo.

domingo, 9 de marzo de 2014

Back to reality

Cuando dicen que cada año nuevo trae cosas nuevas, nunca me lo tomé tan en serio. Si pensaba que este año comenzaba con un regreso al lugar en el cual viví tanto tiempo casi a regañadientes, hoy me doy cuenta que ese cambio parece ser ínfimo en relación a todo lo demás. La vida comienza a tomar un matiz diferente y creo que me atrevería a decir, un poco más adulta. Algo de ese niño interno se empieza a dar cuenta que las responsabilidades cambian, lo que no implica de ninguna forma que pueda dejar de jugar y ser lo que es, siempre ha sido y espera seguir siendo. La mente sigue volando cada vez más, los sueños siguen creciendo, la imaginación nunca se detiene.

El regreso a la realidad me pilló por sorpresa, aunque las dudas del "regreso" me tuvieron inquieto por algún tiempo. Volví a la calma al ver que nuevamente tenía trabajo, que todo comenzaba rápido, pero tranquilo a la vez. ¿Qué es lo que hace que en este momento empiece a sentirme mucho más tranquilo? ¿Qué es lo que hace que empiece a sonreír? Un poco de madurez, un cambio de perspectiva, un poco más de agradecimiento a las cosas positivas que me ha ido regalando la vida. Al fin soy escritor, ¿quizás será el hecho de ver que mis sueños se están cumpliendo lo que me tiene tan pleno? He vuelto a trabajar, tercer cambio en... tres años, guau. ¿La tercera es la vencida? No quiero aventurarme a hacer promesas ni demasiadas proyecciones: el año pasado ya me dio resultado el no esperar mucho. 

Tengo tanta ansiedad de lo que se viene que a veces me baja la inquietud. Pero, como siempre, tengo la confianza y la tranquilidad de que la vida nos prepara cosas buenas. Aunque esté agotado luego de trabajar por mucho tiempo, ese cansancio es agradable.

lunes, 17 de febrero de 2014

Precipicio

El precipicio se extiende a pocos metros de aquí. Me han dicho que debo tener cuidado ya que en cualquier momento puedo caer. No sé, no sé si creerles. Llevo varios días caminando a la deriva y ya comienzo a angustiarme: no entiendo lo que sucede. ¿Por qué debemos huir? ¿Cuántos kilómetros más debemos caminar? Y hablar en plural parece una falsa cortesía... mis huellas han estado solo acompañadas de esa sombra que cada vez se hace más fina. Teme desaparecer. He visto pasar tantas luces, pero nadie ha sido capaz de verme. ¿Acaso será lo mejor? Acaso tendré que seguir aquí caminando hasta encontrar algo.

Mis pisadas se pierden en la arena, me hundo, creo que desaparezco. Abro los ojos y el ruido de un motor se acerca. Electroshock. No reacciono. Electroshock nuevamente. Línea continua, no hay movimiento. Todo desaparece.