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miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Terrorismo?

Recuerdo que hace algunos años- bastantes, en realidad, pues fue en el año 2005- reflexionábamos en clases de historia respecto a las distintas amenazas internas que podía tener un estado y cómo esto podía poner en riesgo el orden público y la integridad de las personas. En ese sentido, recuerdo que divagamos respecto a si era necesario legislar al respecto y qué era lo que debía llevar a cabo cualquier gobierno para resguardar la seguridad, por sobre todo. Esta semana he vuelto a ese cuestionamiento en relación a los últimos acontecimientos que no dejan de sorprender a la opinión pública y que, claramente, están produciendo un pánico colectivo generalizado. Pero, ¿podemos hablar de terrorismo? 

La palabra terrorismo es fuerte y produce, lógicamente, temor. Se trataría de grupos organizados cuya finalidad es la de producir disturbios con la finalidad de causar miedo en la sociedad, pero no un miedo gratuito, sino más bien una amenaza: una negociación radical, claramente. Si bien ya había quedado impresionado por lo sucedido en Escuela Militar el día lunes 7, ahora me llevo la sorpresa de otro bombazo acontecido en Viña del Mar. Lo que me parece más lamentable es que sea gente inocente la que se vea afectada, gente trabajadora que saca adelante a su familia. Si lo que buscan estos grupos es llamar la atención de las autoridades, no sé si lo logren en realidad más allá de lo mediático en que claramente saldrán hablando, pero cuyas acciones reales no siempre serán muy convincentes. 

Hacía algún tiempo veíamos esta situación como algo lejano y considerábamos a Chile como un país seguro. Los bombazos se han visto desde hace mucho, sobre todo en el sector alto, pero eran detonados en horarios en que no provocaba heridos. Esta vez estamos hablando de catorce personas, incluso algunas con riesgo de amputación. ¿Qué sucede en estos momentos? ¿Qué es lo que debemos creer? No puede ser posible que uno salga a la calle y tenga miedo de una explosión. ¿Qué hacer? Se llenan la boca con la ley antiterrorista, pero no sé si realmente dé algún resultado. Quizás sea el momento de que a las autoridades pongan mano dura, como tantas veces han prometido.

sábado, 11 de enero de 2014

Canciones 2013

Cada año tiene canciones que marcan los diferentes momentos que vivimos. En mi caso, dentro de mi obsesividad, se me ocurre que cada mes tiene una canción que sonó en mi cabeza. He aquí mi selección.

1. Enero: Zoom - Soda Stereo.


Inolvidable tema para recorrer Buenos Aires, sobre todo cuando te encuentras frente al Planetario donde se filmó el video de esta pegajosa canción.

2. Febrero: I could be the one - Avicii vs Nicky Romero


Esos extraños descubrimientos musicales casuales de uno de los tantos MTV que hay (no del que pasa puros programas y nada de música). Notable, excelente compañía de momentos en que querías mandar todo a la punta del cerro... y más de alguna caminata de ascenso por Guillermo Rivera (demasiado información).

3. Marzo: Waiting for the night (feat Fiora) - Armin van Buuren


Canción con imágenes veraniegas de playas y fiestas. Blah, blah, blah. La escuché previo al viaje a Las Cruces: se quedó en el iPod y en mi recuerdo de dicho viaje.

4. Abril: Take a Walk - Passion Pit


Algo así como medio hipster o qué seshó. La había escuchado mucho antes, pero este mes realmente sonó fuerte en mi reproductor de música. Recuerdo de algunas tardes esperando a la Eve a que llegara del trabajo, cuando el invierno empezaba a asomarse por los cerros iluminados. Recuerdos del departamento de Condell.

5. Mayo: Angel (feat Sandra N) - Adrian Sina.


Sonidos medio nostálgicos, fríos, propios del otoño-invierno que comienza a asomarse con gélidas mañanas y mucha neblina. Era el inicio de un bello invierno.

6. Junio:

Definitivamente, no pude decidirme por solo una canción y tuve que quedarme con las dos que me tuvieron pegado.

6.1. Modern Hearts (feat St. Lucia) - The Knocks


El frío de la imagen, el sonido medio congelado... no sé. Las escaleras que me recordaban a los edificios antiguos de Albacete. El invierno, sí, eso debe ser.

6.2. Midnight City (feat Mandy Lee) - The Knocks

 

Canción recomendada por Machuca y que es, efectivamente, un buen cover de M83. Creo que empiezo a entender que los videos y la música tienen relación con la oscuridad entretenida del invierno.

7. Julio: Alive - Empire of the Sun

 

La culpa la tuve el redescubrimiento de la Rock & Pop por parte de la Eve. Tengo el recuerdo claro de un día en que llegaba a la casa, subiendo por la escalera para llegar al pasillo y esta canción sonaba en el living. Estábamos los dos, con la Eve, viviendo nuestro sueño de ver las luces de los cerros desde nuestra ventana, con niebla invernal. Definitivamente, loving every minute cause you make me feel so alive, alive, alive, alive. 

Creo que es la canción del 2013.

8. Agosto: Delicia - Gustavo Lamas

 

Canción que escuché mucho antes de viajar a España (año 2010) y que, finalmente, pude conseguir. Su sonido oscuro y nocturno acompaña la atmósfera de este mes de transición hacia la primavera.

9. Septiembre: I love it (feat. Charli XCX) - Icona Pop


Regresando de vacaciones de invierno tuvimos un bajón anímica cuático, pero cuático. Y resulta que empezó a sonar la melodía de estas suecas un poquito chillonas que, claramente, les importa un comino que suenen chillonas. Su mensaje es muy potente: "No me importa". Nos sentimos identificados y en muchas situaciones incómodas pensaba en ese I don't care, con un gesto particular (mental, claro está).

10. Octubre: Work Bitch - Britney Spears.

 

Creo que Britney ya está lejos de su mejor momento, pero al menos hace el intento la chiquilla. Creo que le pega el estilo de hablar en vez de cantar y el sonido no es muy novedoso, pero en fin. Eligió un buen productor que parece que le está ayudando. Motivación para fin de año: trabaja, bitch.

11. Noviembre.

Otra vez, no pude decidirme por solo una. Aquí van.

11.1. Under Control (feat Hurts) - Calvin Harris

 

Creo que la escuché después que se fue cuarto medio del colegio y me quedaron dos horas libres a la semana para revisar pruebas... sí, claro. Cuando el internet todavía funcionaba (nadie sabe qué pasó, si pagaron la cuenta, hackearon el router o qué sé yo) pude descubrir este video como primicia en youtube. 

11.2. Timebomb - Kylie Minogue

 

San Youtube lo hizo otra vez. La canción tiene la melodía que algún productor sabe ocupar para tener un hit veraniego y ondero seguro. Otro punto a favor es que está filmado en Londres, aunque eso de que ande a toda velocidad por las atochadas calles de la capital inglesa no sé si sea muy cierto, ya que alguna vez anduve en esos buses de dos pisos y es bien lento el tráfico. Se le perdona, porque la canción es muy enérgica... buen acompañamiento para un viaje express a Santiago (casi secreto) a legalizar los cuentos de "Próximo Destino y Otros Relatos de XS 200". Todo es una bomba de tiempo.

12. Diciembre: End of night - Dido

 

Llega diciembre y no es solo el fin de la noche, sino del año completo. Esta canción pasó a sonar en mi playlist no solo por haberla descubierto en un paseo por Feriamix en busca de regalos navideños, sino también por que diciembre fue un mes en que muchos procesos cerraron rápidamente: adiós a la casa en Valparaíso, nuevo trabajo, nueva vida. 

Los que pudieron ser y no fueron...

 1. In the sun - She & Him

 

Zooey Deschanel no pasa desapercibida: me encanta su actuación en New Girl. Sus canciones me resultaron muy pegajosas durante algunos momentos y de vez en cuando, todavía vuelvo a reproducir el video en youtube.

2. The veldt (feat Chris James) - Deadmau5
 
 

Esta canción está inspirada en el cuento de Ray Bradbury, donde el poder de la imaginación es tal que los propios personajes son capaces de crear un mundo que puede ser tan dulce como aterrador. Me hace pensar un poco en la situación actual en que los niños están tan mal acostumbrados a tener todo lo que quieren que cuando sus padres se lo niegan, empiezan a verlos como un impedimento para todo.

miércoles, 30 de enero de 2013

Buenos Aires: la joya europea de Latinoamérica

Aproximadamente 1 hora y 50 minutos de vuelo separan a Santiago de la capital argentina: el famoso e infinito Buenos Aires, cuyas imágenes más pintorescas nos vienen a la memoria gracias a los tangos de Gardel o las canciones que más de alguna vez cantó algún abuelo o pariente mayor. Y claro está que en algún momento miré dicha expresión musical como algo fome y avejentado, pero con el tiempo uno empieza a descubrir el carácter sensual de un baile tan elegante como muchas de las edificaciones que adornan la Capital: las luces que iluminan Corrientes cuando el anochecer se posa sobre los transeúntes a eso de las 20.30 durante la verano en el hemisferio sur. Un viaje que soñé por mucho tiempo y que, luego de una larga espera producto del atraso de Aerolíneas Argentinas, finalmente se concretó al ver que nos íbamos introduciendo en una metrópolis de belleza mundial. 

Mi Buenos Aires querido, sí, como dice la canción. Me parece imposible no adorar la ciudad desde el instante en que el taxi cruzó la 9 de julio desde donde se observa una de sus principales atracciones: el famoso Obelisco que ha tenido tantas interpretaciones. Lo que sí se puede decir es que no es tan alto como parece, pero se puede observar desde varias calles a la redonda. Nos instalamos en un hotel ubicado en la calle Perón, a dos cuadras de la céntrica Corrientes por donde, efectivamente, parece circular todo el mundo. Serían pasadas las 7 de la tarde cuando caminábamos en busca de algo para comer y ya nos perdíamos en las miles de librerías que decoran aquella avenida, donde los edificios en altura nos traen un nostálgico recuerdo de las calles de Madrid. Lo primero que uno piensa es en el parecido de la capital argentina con grandes urbes europeas y, en ese mismo sentido, es increíble la cercanía que uno siente con el Viejo Continente: se nota que los transandinos miran hacia el otro lado del Atlántico y que la cultura europea se asentó de buena forma en ese rincón del continente. Los precios de los libros -sumado a un buen cambio que logramos gracias a azares afortunados de la vida- eran increíblemente bajos, alcanzando sumas casi soñadas acá en Chile: desde unos $300 era posible encontrar lecturas interesantes. Eso sí, es interesante ver que la noche oscurece el ambiente, pero la temperatura se mantiene sobre los 23º C: aire acondicionado es condition sine qua non. 

 Avenida Corrientes

Si quieres conocer una ciudad, lo mejor que se puede hacer es caminar: no importa las distancias, no importa el calor. Nos tomamos muy en serio esta premisa, por lo que iniciamos nuestra salida a eso de las 9 de la mañana del día 23 de enero, en que caminamos hacia la famosa Plaza del Congreso donde observamos el cuidado de sus edificios antiguos: el Congreso se alza como el Capitolio de Washington. Me sorprendió la cantidad de teatros y de puestos con revistas, la vegetación y -debo decirlo- el recuerdo de un paseo por la Calle de Alcalá en Madrid. Cruzamos la Avenida de Mayo en dirección a la Plaza de Mayo, lugar famoso por su simbolismo histórico y por ser centro de concurridas manifestaciones frente a la Casa Rosada, magnífico edificio cuyo valor patrimonial no pongo en duda. A pocos metros de la Casa Rosada nos encontramos con el Museo del Bicentenario, obra emblemática emplazada en lo que otrora se constituía como un fuerte español: destaco el cuidado de dicho monumento y el recorrido por parte de la historia argentina. 

Casa Rosada
 
En el camino a Puerto Madero, regresando hacia Corrientes, nos encontramos con el famoso Corrientes 348 -lugar mencionado por el tango A Media Luz, popularizado por Gardel- que resultó ser un estacionamiento, quizás sea ese el motivo de que todo se viese a media luz según la letra de la canción. Tan solo 1 cuadra hacia el este, siguiendo en Corrientes, nos encontramos con el famoso Luna Park, famoso centro de eventos culturales en el que, según se comenta, Juan Domingo Perón conoce a quien será su esposa y una de las mujeres más importantes -amada u odiada- de la historia de Argentina: Eva Duarte, más conocida como Evita. Finalmente, llegamos a  Puerto Madero a descansar luego de toda esa caminata, bajo un sol de unos 30º C, y observamos el que se constituye como el barrio más moderno y caro de Buenos Aires, instalado frente a los 4 diques realizados en el Río de la Plata. Las edificaciones en altura y la construcción de vidrio destaca este carácter moderno que se diferencia de otros sectores más neoclásicos de la urbe. Cosas a destacar de este barrio: el Puente de la Mujer, dirnseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava; la presencia de cadenas hosteleras como Hilton; y el Parque de las Mujeres argentinas, inaugurado el año 2007. Del otro lado del puente -regresando a la zona de la cual proveníamos- nos encontramos en el Barrio de San Telmo, donde las callecitas me recordaron el barrio parisense del Montmartre. De este barrio destaco la Casa Mínima -edificación que se constituye como la vivienda más pequeña de la urbe y que, a nivel de mito, se dice perteneció a un esclavo- y la Plaza Dorrego, donde los fines de semana se arma una feria y que, en nuestro día miércoles, estaba cubierta de lugares para almorzar. La siguiente parada: Caminito. Decidimos viajar en bus (llamado colectivo o bondi) y el problema del cual ya me habían advertido: monedas. Conseguir monedas, saber el real precio del transporte, el monedero... finalmente, llegamos a Caminito de la Boca luego de una lluvia que nos pilló de sorpresa con 30º C, temperatura que no disminuyó después de la precipitación. Una zona muy pintoresca, marcada por el ambiente del tango y los colores. 

Caminito de la Boca                                                  Puente de la Mujer, Puerto Madero

Otro día de caminata: jueves 24 cuando la temperatura, a eso de las 10 de la mañana, era del orden de los 30º C. Corrientes es el centro del mundo y entre la calle Callao y Pueyrredón, se ubica un sector de gran variedad y buenos precios. Zapaterías, galerías diversas, ropa por montones, artículos diversos: todo lo encontrarás aquí. La línea B del Subte cruza toda esta zona, pero es recomendable hacerla a pie para ver todo lo que tiene para ofrecer. Continuando este camino, nos encontramos con el Mercado de Abasto, otrora mercado de frutas que actualmente es un mall de tiendas más exclusivas, que ha mantenido la fachada original: ubicado en Corrientes 3247, entre las calles Agüero y T. M. Anchorena. Almuerzo en restaurant Cervantes II ubicado en Perón, esquina Riobamba: bifé de chorizo en porciones apoteósicas y a un precio excelente, completamente recomendado. Volviendo hacia Callao en dirección al este, nos encontramos con París. Sí, el camino a Recoleta está decorado de imponentes construcciones que nos rememoran las grandes y esplendorosas avenidas del Viejo Continente. En la calle Santa Fé nos encontramos con la Librería El Ateneo Gran Splendid, catalogada como la tercera librería más bella del mundo y con razón: un teatro antiguo transformado en una sala de ventas de libros de variadas temáticas y precios: grandioso, una parada obligatoria. Unas cuadras más abajo llegamos a Recoleta, donde destaca el cementerio en el cual descansan los restos de grandes personalidades como Eva Perón y Bioy Casáres, por dar un ejemplo. Los 36,6º C (casi 40º C de sensación térmica) que alcanzó la capital argentina durante esa tarde -una de las temperaturas más altas en lo que va del verano- tuvieron su calma en el Hard Rock Café, ubicado en el centro Buenos Aires design, un mall dedicado al diseño. Regresamos por Recoleta en dirección a la 9 de julio, para observar la Plaza Libertad, el Teatro Colón y cruzar a Corrientes, donde nos encontramos con la murga que decoraba de Carnaval el ambiente. Terminamos el día deleitándonos con una pizza del Güerrín, local posicionado dentro de los mejores de Buenos Aires.  

Librería El Ateneo Gran Splendid
Viernes 25 de enero: quiero un zoom anatómico. Subte en dirección a Palermo: estación Plaza Italia, que no se relaciona de ninguna forma con la controvertida plaza santiaguina. En sus alrededores nos encontramos con el Zoológico Metropolitano y, continuando por la avenida Sarmiento en dirección al río, nos encontramos con el Parque 3 de Febrero, un sector muy verde lleno de rosas y lagunas. No pudimos con la tentación de subirnos a un botecito que pudimos conducir a pedal por las lagunas, en un día en que la temperatura estuvo mucho más fresca que los días anteriores: unos 24º C de máxima. Era inevitable continuar el camino, cruzar hacia la Avenida Figueroa Alcorta y Belisario Roldán para divisar el famoso Planetario en el que Soda Stereo grabara el videoclip de "Zoom": turismo rockstar. Regresamos al subte en dirección a la Estación Retiro, un sector muy parecido a Estación Central de Santiago, rescatado por la intersección con Puerto Madero y una torre reloj que destaca en una plaza verde. Regresamos caminado por calle Florida, sector de fuerte comercio y turistas, en donde se puede encontrar souvenirs de todos los precios, los cuales disminuyen en la medida que te acercas a Corrientes. Luego de recorrer durante casi todo el día, a eso de las 4 de la tarde concurrimos a Las Cuartetas, pizzería recomendada por la colosal cantidad de queso invertida en la comida. Un breve descanso de menos de 1 hora y nos pasan a buscar al hotel para ir a una cena con show de tango en el barrio de Boedo: Esquina Homero Manzi. Una cena excelente junto a un show de tango en que la sensualidad de un baile elegante cautiva a cualquier espectador.

Planetario de Palermo

Sábado 26 de enero: Corrientes despierta a las 10.30 de la mañana cuando nuestras maletas aprovechaban los últimos libros y la tienda Arcor, antes de partir en el Subte hacia la estación Retiro, desde donde salía nuestro bus al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery. Un viaje increíble de paisajes de encanto, callecitas con ese "qué sé yo", pizzas con la mayor cantidad de queso que he visto en mi vida, literatura por todos lados: una ciudad cultural de dimensiones mundiales.

  


Pizza Grande de Muzarella en La Faina, Calle Corrientes esquina Paraná.
Pizza Grande con Muzarella, crema, champiñones, espárragos, en Pizzería Güerrín.





   Cerveza Quilmes en Hard Rock Cafe, Recoleta.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Canciones que marcaron el 2012

Recuerdo una vez que alguien me hacía una encuesta y me preguntaba con qué frecuencia la música aparecía en mi vida cotidiana y fue difícil definir si en un 90 o en 100 por ciento: es evidente que cada paso que damos está marcado por alguna melodía, quizás el mismo sonido de la ciudad o el silbido del viento que se cola entre las rendijas de alguna casona antigua. Me atrevo a decir que muchos momentos quedan marcados con canciones que, por azar o intención, se convierten en la cortina musical de nuestra vida. 

Estas son las canciones que durante este año marcaron diferentes etapas.

Enero. All my people - Sasha López


El sonido electrónico alegre y festivo convirtió a esta canción en la banda sonora del verano 2012, que suponía ser el último verano antes del fin del mundo. La imagen de la playa trae los recuerdos de esas vacaciones en que, definitivamente, nos olvidamos de todo y cargamos las pilas para comenzar de nuevo. Anécdota: fue una de las canciones que más me motivaron durante la fiesta de año nuevo en el desaparecido Bar 89 de Viña. 

Febrero. La gente está muy loca - Sak Noel.


Johnny, la gente está demasiado loca y se comienza a notar. ¿Quizás es por la locura promovida por las predicciones referidas al 2012? ¿Quizás porque la gente quiere vivir? No lo sé, quizás el valor de uno de los veranos más calurosos que recuerde. Locuras por doquier que marcaron este febrero de vacaciones en La Serena y Valle de Elqui con Evelyn, en uno de los viajes más recordados en busca de la energía para sobrevivir al resto del año. 

Marzo. Drugs in my body - Thieves like us


No tiene nada que ver con consumo de drogas de mi parte ni nada por el estilo. Simplemente, fue una de las canciones que escuchábamos en la casa de Seba ya ni me acuerdo por qué, quizás compartiendo nuestra ansiedad al pensar en que nos quedaba el último año de nuestras respectivas carreras. También me recuerda esos días en que llegaba al Colegio Numancia a realizar mi práctica y observaba, desde la ventana, los trenes dobles que cruzaban la Estación Portales. 

Abril. Paradise - Coldplay


Bajarse en 1 norte con los Castaños y caminar hacia Sausalito no puede tener otro soundtrack que esta canción, sobre todo al momento de alcanzar la laguna y observar el verdor que cubre ese paisaje de ensueño donde tuve la fortuna de realizar mi tesis por un semestre. Sí, también soñaba con el paraíso. 

Mayo. To the lighthouse - Memoryhouse


Es, sin lugar a dudas, la canción que marcó mi año en todo sentido. Una melodía nostálgica y reflexiva que acompañó mi tesis y, también, algunas caminatas por la calle Latorre en dirección a mi lugar de trabajo durante el segundo semestre. Busqué esa luz del conocimiento, de la vida misma, de comprender qué era lo que iba a suceder y el rumbo que iba a tomar mi vida: una búsqueda un poco ilusa porque la vida misma es la que te va mostrando el camino. Una canción que realmente me marcó. 

Junio. Only - Play & Win


Este grupo rumano, donde algún integrante ha estado involucrado en la producción de discos de Inna, fue un re-descubrimiento en mis momentos de tesis, compartiendo frente al pc y buscando ayuda melómana de Youtube. Motivación y ganas de volar.

Julio. The boy from the sun - Niva


Una canción para detener el tiempo, como lo muestra el video. Aceleración y detención, ritmos cardíacos y emociones diversas. Inicios y fines de ciclos: tesis. Canción previa a la presentación de mi tesis aquel 18 de julio en Sausalito, ante una comisión que me mantuvo en cuestionamientos por casi 50 minutos. Objetivo superado: nota 7.0 y mi cara de "no me la creo". 

Agosto. Astronomia - Toni Igy.


Gracias, mil gracias, a uno de esas tantas aplicaciones de celular que te ayudan a reconocer canciones cuando bebes vodka Absolut en Matiz. Así es como agosto se vio marcado por esta canción electrónica que acompañó mis inicios en el Colegio Entrevalles de Villa Alemana, mientras caminaba todos los días por las calle Progreso hacia un lugar que representaba todo lo contrario al nombre de la calle. Al menos fue una sensación de escaparse del mundo y, además, me trae el recuerdo de esa imagen que siempre me gusta de agosto: noche oscura e iluminada en transición hacia la luz de la primavera.

Septiembre. Sweet Nothing (feat Florence Welch) - Calvin Harris.


Una de las sorpresas que me causó este video fue el hecho de que la mujer que canta no tiene más de 40 años, como aparenta la imagen, sino 26. Cosas extrañas. Por otra parte, fue un descubrimiento informado por el propio Calvin Harris a través de su cuenta de twitter, con link y todo, para enterarme de su nuevo estreno musical. Una canción acelerada para darse ánimo en un mes que pasó volando y que, entre fiestas y demases, prácticamente ni noté en el calendario.

Octubre. Levels - Avicii


Canciones que aparecen hasta en la sopa, ese sonido repetitivo que guarda relación con otra melodía: no sé si intertextualidad, guiño o qué sé yo. Llegó rápidamente a mi lista de iTunes y a mi reproducción móvil, dando ánimo a esas mañanas en que ya quería tirar la toalla ante tantas situaciones adversas de aquel establecimiento laboral. El video es muy divertido.

Noviembre. Let's Go (feat. Ne-Yo) - Calvin Harris


El ringtone del mes de noviembre, para darme ánimo y recordarme que ya no quedaba nada para fin de año y que pronto podría volar hacia nuevos horizontes. Vamos, hacia ese futuro incierto, ese futuro que comenzará pronto.

Diciembre. Dance Again (feat. Pitbull) - Jennifer Lopez


Bailaremos otra vez, bailaremos otra vez. Llegó fin de año y, finalmente, esta canción a mi reproducción de iTunes para recordarme que la fiesta de año nuevo está próxima y hay que celebrarla con todo para que sea el pie de un buen año. Espantar las malas vibras... bailar. Diciembre fue un mes rápido-lento, sucesos diversos y el grito que, con sentimiento, grita mucha gente: "ándate luego, año de mierda".

Bonus Track.

Canciones que si bien me dejaron pegado durante algún tiempo, no lograron avanzar tanto en su categoría de canción del mes.

1. La Tormenta de Arena - Dorian


Canción que forma parte del film taquillero del cine español, "A tres metros sobre el cielo". Una película de acción, un poco diferente al estilo de películas que conozco de los directores españoles, pero que es bastante entretenida.

2. Balada Boa - Gustavo Lima


Sonó tanto que no pasó desapercibida. De hecho, me recuerdo de haberla estado escuchando en Las Cruces a mediodía, cuando una señora nos dice que bajemos el ruido porque es "estridente". Mediodía... gente amargada.


3. Somebody that I used to know (feat Kimbra) - Gotye


Parte del soundtrack de mi tesis. Canción que apareció gracias a un regalo de Machuca que colaboró con mis intentos hispter.

4. Hours - Tycho


Al igual que la canción anterior, compañera de mi tesis. Tengo el recuerdo de haber escuchado esta canción en la Estación Portales, a eso de las 07.30, un día que llegué muy temprano a mi práctica y que, como de costumbre, no quería entrar.

5. Glad you came - The Wanted.


Otra boy band británica con música electrónica que aparece en todos lados. Igual la terminé descargando.

jueves, 31 de mayo de 2012

Mayo: un mes musical.

Puede ser excentricismo, ocio o, simplemente, una intención de guardar momentos en caso de que la memoria falle. Es así como, desde hace un tiempo, soy un coleccionista de recuerdos anotados en clave musical para que, al finalizar el año, pueda hacer un recuento de cuáles fueron aquellas canciones que me marcaron durante cada etapa. El mes de mayo, sin saberlo, se ha convertido en un mes especial debido a su transición: se acabe el penúltimo mes de universidad y ya estamos a pocas horas de comenzar el último. Es lógico que un contexto como este, todo se vea envuelto en una atmósfera melódica con nuevos y constantes descubrimientos que detallaré a continuación.

1. To the lighthouse de Memoryhouse. El sonido envolvente de esta canción me llevó a universos paralelos en pocos segundos, con el simple hecho de poner los auriculares en mis oídos y dejarme volar. Compañía de creaciones literarias y académicas, de paseos por las noches iluminadas de Valparaíso y de sueños. Definitivamente, la canción que marcó este mes.


2. Somebody that I used to know de Gotye. El sonido suave de esta canción que escuché de improviso en MTV mientras tomaba desayuno era el adelanto de un disco que, sin pensarlo, llegaría a mis manos desde Buenos Aires gracias a la gentileza de Sebastián Machuca, quien tilda al artista como hipster. Una canción que en pocos días escuché una y otra vez caminando por la ciudad. De acuerdo a las indicaciones del señor mencionado en este párrafo, hago una mención especial a la espectacular voz y versatilidad de Kimbra, que es la artista invitada en la canción.


3. Hours de Tycho. Otra melodía a base de sintetizadores y ya puede pensarse en la recurrencia de mis gustos electrónicos. La descubrí de improviso mientras indagaba en youtube por música para acompañarme durante los diversos trabajos y llegué a otro puerto de despegue a mi imaginación y mi mente. Para volar.


jueves, 17 de mayo de 2012

Títulos y subtítulos

A veces pasa que llegas sonriente y hasta feliz a hacer cosas que, en realidad, no te agradan: quizá sea esa capacidad innata en el ser humano de actuar o, más positivamente, la habilidad de adaptarnos a los diferentes ambientes y tratar de trabajar de la mejor manera posible en ellos. Incluso, ahora que lo leo, suena tan lindo que a veces me lo creo, pero muchas veces la realidad aparece de una forma totalmente opuesta. Y es que ya no entiendo nada: es claro que no me gusta, que no me siento cómodo y, dentro de las "tinieblas que están nublando mi percepción", es poco lo que puedo ver para intentar salir adelante. He recurrido al conteo estadístico de semanas y clases para intentar darme ánimo y ver todo el tiempo valioso que pierdo en esto, cuando en realidad lo único que me interesa de este semestre es mi tesis. A veces tengo miedo de que mi desempeño teórico se vea mermado por esta situación de práctica y todo el desgaste energético y emocional que significa, pero claro, es parte de ese proceso que vi tan lejano -intentando olvidar de que no me gustaba- y que ahora me toca vivir en la carrera por tener un "título".

Y en el marco de los títulos, el día de hoy creo que he andado con subtítulos electrónicos en algún idioma propio que nadie más entiende. Si mi conciencia tuviera voz física, creo que varios se asustarían. O quizás sería mejor, para que la gente realmente supiera lo que pienso de ellos y de que muchas veces me dan ganas de mandarlos a la mierda. Creo que son necesarios esos minutos de furia aunque a veces te puedan costar muchas cosas, pero hay gente que se lo merece. Me sentí demasiado frustrado al ver cómo mi ánimo y mis intenciones de desarrollar una clase terminaron en el suelo ante la reacción negativa del curso: ¿Qué más hago? ¿Me visto de payaso, qué? Me hacen pensar que lo que hago no sirve de nada y realmente me deprime. ¿Quiero estar en esto todo el resto de mi vida? Debe ser como la décima -quizás más- vez que lo digo: no. No me siento capacitado y, realmente, es algo que me pone de mal humor. Es lamentable ver que mi potencial acaba en el suelo, reducido a una sala de clases donde no quieren ponerte atención y debes luchar contra ellos. Obviamente, para que luego digan que tú lo haces mal, pero nadie considera que a ese alumno le importa un comino. Si lo echas de la sala, le quitas su derecho a educarse, ¿pero dónde queda tu derecho a estar en paz para ejercer tu trabajo? Definitivamente, los autores que hablan de comunicación no tienen idea de lo que hablan y en vez de gastar papel, deberían pegarse un tiro: salvaríamos árboles.

Sé que es parte del proceso y que a veces no nos tocan días buenos. En fin. Quizá mañana piense diferente y reflexione respecto a cómo hacerlo mejor. Solo quedan 8 semanas y ya está. Será una experiencia de la cual hay que aprender. Probablemente pueda cumplir mi deseo de decir todo lo que me he callado, simplemente, por no quedar mal con nadie.

lunes, 2 de enero de 2012

Canciones que marcaron el 2011.

El 2011 ya quedó atrás, pero no puedo evitar recordar todas esas canciones que dieron vuelta dentro de mi cabeza durante esos 365 años marcados por el revoltijo de ideas. No cabe duda que el ambiente sí estuvo bastante movido en todo sentido. He aquí la lista de hits sabrosos y no tan sabrosos que, de una u otra forma, me tuvieron pegado: ya sea como música de ringtone, canción que escuché miles de veces, canciones de tarareo... etc. Aquí van.

1. Sometimes de Miami Horror. Este grupo australiano se mantuvo en mi cabeza principalmente durante las vacaciones, cuando los descubrí en Las Cruces gracias a Sebastián Arancibia y sus descubrimientos shuper. Excelente canción que, para algunos, es un poco hipster.



2. Islands de The XX. Canción descubierta inicialmente por el cover de Shakira. Me parece una canción simple, pero excelente. "Islands and cities I have looked", esos viajes en busca de nuestros sueños que, finalmente, nos damos cuenta que están a nuestro lado.


3. Need you now de Cut Copy. Un inicio suave para una canción que va in crescendo. Algo así como una declaración de amor con sintetizadores y guitarras, ideal para empezar el año, viendo el atardecer a eso de las 8 de la noche en la playa.


4. Star Guitar de Chemical Brothers. Canción que si bien no es nueva, me dejó volando por harto tiempo. Inicialmente, buscándola como "La canción de Entel" (problemas de sordera por exceso de iPod) cuando en realidad se trataba de "La canción del Tren". Pequeños errores auditivos que riman. No es necesaria la letra para volar en este viaje a través del tiempo.


5. Paradise (Tease mix) de Nookie feat. Larry Heard. Uno de esos descubrimientos musicales suaves y melodiosos de Café del Mar y mi anhelo de ir a conocer ese mítico lugar ibicenco. Recuerdos de playa, de viajes y de esa extraña conexión que tenemos con algunas personas, más allá de la distancia.


6. Shooting Stars de Bag Raiders. Invasión de música proveniente de Australia. Un video computarizado y un viaje hacia la persecusión de estrellas voladoras mediante un sintetizador rítmico y bailable. Ideal para un ambiente oscuro y uno que otro pisco sour, quizás. O bien, para escucharlo mientras viajas de un lado a otro e inspirarte mirando la ciudad.


7. SplurgenShitter de Pogo. Una melodía ambiental ideal para trabajar. Sonidos melódicos y armónicos para echar a volar la mente.


8. Barbra Streissand de Duck Sauce. Esta extraña combinación de una canción antigua y una mezcla electrónica bajo el repetitivo "Barbra Streissand" produjo una histeria colectiva que nos tenía cantándolo todo el día, sumado a su protagonismo por haber sido utilizada en una serie de MTV. Si bien, no es una canción con gran contenido, es lo suficientemente entretenida como para escucharla una y otra vez.


9. Los Adolescentes de Dënver. Fueron alabados por un diario español y luego no les permitían el paso a ese mismo país, una total y completa incoherencia. Una canción que dice poco, pero que te envuelve en sus 6 minutos de mezcla de sonidos.


10. Tomorrow never knows de The Beatles. Recuerdos de mi viaje fugaz a Valdivia y las noches de carrete, escuchando canciones con Lorena Vicencio. Excelentes momentos.


11. Lotus Flowers de Radiohead. Una canción que llegó de improviso y nos pilló a todos sorprendidos: el baile de Thom Yorke que causó gran expectación y a más de algún imitador. Una canción para llevar en el iPod o reproductor de música para contemplar el mundo desde la hipnosis que producen sus sonidos.


12. Call your Girlfriend de Robyn. Sintetizadores por doquier bajo la aguda voz de esta artistas sueca en la cual cuenta la historia de una mujer que ha tenido un romance con alguien comprometido y, por supuesto, le pide que deje a la otra por ella. Lleno de luces y colores, escuché varias veces la canción mientras caminaba por la ciudad.


13. Down under de Men at Work. Momentos ochenteros de esos que abundan en mi inconciente musical. Redescubrimiento de esta canción que habla de Australia como la tierra de la plenitud: Australia es un tema recurrente de una u otra forma. Un mes entero cantándola hasta que llegó a ringtone de celular. Gran mérito.


14. Give me everything (tonight) de Pitbull con Ne-Yo, Afrojack, Nayer. Canción pegajosa casi de fin de año, que me dejó repitiendo la palabra "dale" cada cinco minutos. Pitbull a la manera del Timbaland latino.

 
 
15. Where them girls at de David Guetta con Nicki Minaj, Flo rida. Una de esas tantas canciones bailables bastante comerciales que pegaron harto y que, inevitablemente, te quedas cantando. 

 

16. Soft Denial de Millionyoung. Una canción que encontré de improviso, buscando música nueva. Melodías del corte chill-wave ideales para mirar un atardecer.
Bonus track.

Rabiosa de Shakira. La comercialización de la colombiana a llegado a tal grado que ahora la vemos bailando en un caño como cualquier otra gringa prostituyéndose para vender un poco más. Es lamentable, teniendo en cuenta que sus antiguas canciones tenían letra y contenido. Aunque, para qué ser tan negativo, tampoco es malo verla en ese baile jajaja. 


martes, 5 de abril de 2011

Comentarios de actualidad

He comprobado la rápida difusión que están teniendo las noticias actualmente gracias a los redes sociales que, al parecer, están adquiriendo más peso que los que tradicionalmente hemos considerado como medios de comunicación masivos. Me parece que se han constituido como una buena plataforma de intercambio de opinión y de discusión que, en algunos casos, se transforma en un espacio de argumentos sólidos respecto a un determinado tema, aportando información que los medios -por ser políticamente correctos- se negarían a entregar. Pero tampoco es cosa de halagar demasiado, ya que muchas veces he leído comentarios destructivos sin ningún argumento, como aquellos que catalogan al otro como "fascista" simplemente por el hecho de no pensar como el otro y, más encima, se dicen 'democráticos'. Algunas incoherencias de pensamiento de algunas personas.

El día de hoy, me vi motivado a establecer un comentario desde mi óptica de docente en formación, con claras intenciones de generar profundos cambios en el actual Colegio de Profesores, tales como quitar, definitivamente, a su presidente que más parece una persona en constante polémica contra el mundo que un 'maestro'. Definitivamente, un mal ejemplo. Y así como esas aspiraciones a mejorar todo -esa ilusión que, según dicen, es una característica de los jóvenes y con la que la política intenta, infructuosamente, 'vendernos' sus propuestas- es que he quedado sorprendido por la que, a mi juicio, es una discusión muy infundada en torno a la publicidad que aparece en los libros de formación de niños de educación básica, los cuales fueron aprobados por el Ministerio de Educación de Chile (MINEDUC), entidad 'seria' que regula la enseñanza en nuestro país. (Noticia desde el Diario El Mostrador: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2011/04/05/textos-escolares-aprobados-por-el-mineduc-incluyen-publicidad/)

Sucede que se ha generado un debate respecto al concepto de correcto/incorrecto de la inclusión de contenidos de publicidad en estos textos de formación, ya que se muestran páginas en que se hace alusión explícita a anuncios publicitarios de una determinada empresa que presta cierto tipo de servicios: en particular, se menciona el caso de la empresa de telefonía Claro y de algunos jugos como Ades. Para algunos, esta situación es de absoluta torpeza y se constituye como publicidad encubierta para determinada empresa ya que, al tratarse de niños pequeños con poco discernimiento, este tipo de anuncio puede ser asumido como una 'verdad absoluta' por parte de los infantes que tienden a creer en el televisor como un dios revelador de la existencia. Y, claramente, se constituye en una crítica contra el gobierno en turno, por haber aprobado este tipo de contenido inapropiado. 

Sin embargo, cabe tener en cuenta que se trata de una unidad dentro de la cual, precisamente, se hace una crítica a la publicidad. Entonces, ¿cuál es el problema de poner carteles o anuncios que, efectivamente, aparecen en nuestra realidad común y ante los cuales estamos como automatizados? A mi juicio, considero mucho mejor presentar textos reales a textos ficticios con los cuales los alumnos no podrían identificarse y es a partir de ese punto que encuentro sentido a la inclusión de publicidad. Precisamente, por el hecho de que los estudiantes logran identificarse con esa publicidad, es que es muy didáctica incluirlas: los niños serían capaces de reconocer que ven esa publicidad a diario y, de alguna forma, determinar cómo esta se lleva a cabo y qué es lo que lleva a hacer a la gente. Es el punto de partida para establecer un punto crítico ante la realidad para luego reflexionar y decidir si se dejan llevar por la 'seducción' o si prefieren permanecer con los pies en la tierra. 

El problema de fondo en este momento no es el hecho de la publicidad en el texto, sino qué tan preparados están los docentes para llevar a cabo esta problemática de manera correcta, esto es, estableciendo una visión crítica por parte de los chicos. Si se me permitiese establecer una propuesta, yo generaría instancias de discusión grupal en torno a cómo han visto estos carteles y cuáles han sido sus sensaciones al respecto: deseo de obtener el producto, rechazo, etc. Claramente, he olvidado el tema que se trata de niños pequeños que, según se plantea, no tienen discernimiento. No sé qué tan cierta sea esa concepción, teniendo en cuenta que la infancia no es una etapa de dulce inocencia como lo era antiguamente; el pecado es que nadie los ha sabido orientar hacia una actitud reflexiva de la vida, tarea que debiese provenir desde el hogar y que se delega absolutamente en el profesorado que, si bien, debe desarrollarlo, no es de su absoluta y total responsabilidad.

Por último, si estoy medianamente de acuerdo con el error que se comete, en el sentido de que solo se plantea algunas empresas, aunque es evidente que se podría llenar el libro de aprendizaje con todos los afiches que encontramos en una sola cuadra y esa tampoco es la idea. Lo que sí, se debiese plantear diversas empresas del mismo rubro y establecer comparaciones, qué es distinto, qué se rescata de cada una, generar interés en los alumnos en buscar información y no dejarse atrapar ciegamente por el consumo que causa placer, pero que también puede traer una inevitable 'perdición', en el sentido más nefasto y exagerado de la palabra.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Un día en Santiago

Hacía algún tiempo, la idea de ir a Santiago me causaba mucho temor: ahogarse con el smog de la urbe más poblada de Chile, pelear contra 3 millones de habitantes que luchan por subirse al metro y que viajan apretados y morir de calor con los más de 30º que suelen haber, me parecía una idea un tanto aventurera. No digo que esa percepción haya cambiado mucho, pero he de confesar que admiro la inversión tecnológica que se está gestando en la capital aunque, siendo fiel a mi carácter de 'provinciano', me gustaría mucho ver ese tipo de inversión en otras partes del país. Excesivo centralismo que por mucho tiempo me hizo rechazar esa ciudad tanto por su estilo de vida y por la falta mar (con la consiguiente falta de oxígeno).

Pero en el último tiempo, lentamente mi percepción ha comenzado a cambiar y no solo por el hecho de que me he dado el tiempo de recorrer las comunas más acomodadas de la capital, sino por el hecho de que he encontrado muchos lugares que me parecen interesantes. Ayer caminábamos por Providencia y por algunos sectores de Santiago Centro, donde nuevamente admiré la belleza que adquiere la ciudad con el cableado subterráneo y que me hace insistir en la necesidad de que hicieran lo mismo en Valparaíso por la peligrosidad que implica tener 20.000 cables flotando al aire libre que fácilmente caerán con el viento o con un próximo terremoto (en Chile, terremoto puede considerarse un sismo sobre 6 grados, si es de menor intensidad, es simplemente un sismo que casi ni se percibe). No hacía tanto calor y la temperatura era como de unos 25º, lo cual es bastante agradable para caminar durante casi todo el día.

He de confesar que dimos no sé cuántas vueltas en círculo, pero que, finalmente, llegamos a algún lugar que me pareció muy interesante y poco conocido. Se trata de la ribera del Mapocho, en el sector donde se está construyendo el que aspira a ser el rascacielos más alto de la Latinoamérica: la Torre Costanera Center. Actualmente, a pocas cuadras se encuentra la Torre Titanium, el rascacielos más alto de Chile hasta ahora. Es una zona muy moderna y tecnológica que contrasta con otros sectores de la metrópolis, como en muchas otras grandes ciudades. Cruzamos el puente del río Mapocho y llegamos a un sector marcado por las áreas verdes, lleno de árboles y con un aire muy agradable, de ese que se extraña en Santiago a mitad del año cuando el smog es la niebla que cubre hasta los edificios. 

Torre Titanium, vista desde el Mapocho.

Unas cuadras más hacia el poniente, estaba el Parque de las Esculturas, un parque inaugurado en el año 1982 luego de las inundaciones que afectaron a ese sector tras el desborde del Mapocho, producido por una fuerte temporal que causó estragos en la ciudad. Una gran iniciativa la de aprovechar ese espacio para la cultura y para fomentar el cuidado del medio ambiente, en una ciudad que parece olvidar la naturaleza entre tanta invasión de concreto. Nunca había paseado tanto por Santiago y, por tanto, no había tenido la oportunidad de darme cuenta de la gran cantidad de parques que posee, al menos en el sector oriente. Continuamos caminando y luego encontramos el Parque de la Aviación, cerca del edificio de la Telefónica (con la peculiaridad de tener la forma de un celular antiguo). Una enorme pileta inserta en una plaza muy verde, en que el viento salpicaba de agua al caminar, acción que agradecí bastante debido a que me estaba dando calor.

 Parque de las Esculturas.

Parque de la Aviación. 
 

Y, finalmente, encontramos una estación de metro en el lugar donde pensamos que nunca encontraríamos una. O bien, nunca supimos a ciencia cierta donde estábamos ya que nunca llevo un mapa cuando voy a Santiago: simplemente, voy al lugar al cual tengo que ir y listo. Nuevamente, envidié la rapidez con que pasaban los trenes (cada 1 minuto como máximo, incluso menos a veces). Regresamos a estación Universidad de Santiago, para tomar el bus de regreso, donde dormí casi todo el trayecto producto de lo cansado que ya me sentía.

En definitiva, he redescubierto la ciudad que por mucho tiempo me causaba tanto temor, sobre todo por el ritmo acelerado de vida y por la monstruosidad que me significa una ciudad tan enorme. Luego me pondría a pensar que el Gran Valparaíso tampoco es tan apacible como uno piensa, su conurbación ya es cercana a los 2 millones de habitantes y, muy probablemente, aspire a convertirse en una metrópolis tan grande como Santiago de aquí a unos 100 años (espero que no antes). Lo que me parece importante de tener en cuenta es que el crecimiento de una ciudad no debe ser al azar, sino que debe mantener cierta armonía con la naturaleza y, por lo tanto, incluir la creación de áreas verdes y parques en el cual uno pueda lanzarse sobre el pasto a mirar el cielo. Eso le hace tanta falta a Quilpué, que solo es un dormitorio y un polo potencialmente económico en el Belloto, pero le hace falta naturaleza y algún lugar atractivo.