jueves, 5 de marzo de 2015

Haber

He debido romper la realidad un par de veces. He debido dar saltos, recibir y provocar heridas, seguir adelante, saltar y vivir el riesgo de caer. He sentido la adrenalina al oír el rugido del motor de un avión a punto de despegar y luego he volado sobre las nubes: he visto el cielo azul desde ultramar. He soñado, he pedido, he atraído.

No ha sido fácil, no, las decisiones siempre son difíciles. Partir implica dejar algo, pero también es ver un horizonte nuevo. Comenzar de cero cada vez quizás no sea sano, pero me resulta necesario de vez en cuando. Que difícil es sentirte parte de algo, que difícil es creer. Que difícil es saber que eres el motor de tus propios cambios.

Son tantos sueños. Es tanta la esperanza.  Hoy, quizá mucho más que en varios momentos, siento que algo grande está por suceder.

lunes, 26 de enero de 2015

Que la vida nos deje

Es difícil empezar cuando ya ha pasado mucho tiempo: el silencio es una condena, las rejas impiden ver más allá, aún cuando sabes que el mundo exterior es tan grande y diverso. El mundo está esperano tus movimientos y empiezas a recordar que tienes el control: you can do anything you want. Cierras los ojos y eres capaz de visualizar, imaginar, soñar. Vuelves a soñar aunque tienes miedo, siempre es difícil volver a despegar los pies del suelo cuando ya has estado mucho tiempo fijo. No es fácil volver a abrir las alas, no es fácil levantar la mirada y ver un horizonte iluminado de historias: de Quijotes, de palabras, de historias que llegaron hasta ti.

Pensar en el viaje que se acerca es pensar en el sueño que se cumple, otra vez. Pensar en tantos otros sueños que siento, como nunca, que se van a cumplir. ¿Es el momento en que llegará la oportunidad de dar ese tremendo salto que he estado esperando? ¿Podré, al fin, acercarme a lo que realmente quiero hacer? Es paradójico pensar que la vida misma también puede ser una ilusión, aunque de esa ilusión has logrado ver tantas sonrisas y recibir tanto amor. Quiero dar el salto y el querer es una magia muy fuerte. La magia de las palabras se torna tan fuerte y poderosa que sé que lo podremos lograr. 

Que la vida sonría, que la vida nos haga felices, que la vida nos deje escribir buenas historias.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Adiós 2014

Así de rápido siento que nos deja este 2014, un año acelerado que no podríamos señalar como un año fácil. A nivel personal, no lo consideré un mal año, pero creo que pudo haber sido mucho mejor.

Trabajo nuevo, ciudad nueva y muchas cosas que me dejaron satisfecho: creo haber encontrado un lugar en el cual me siento a gusto, al fin. Aprendí muchas cosas y también me di cuenta -en realidad, recordé- que sigue vivo el miedo a alejarme totalmente de lo que en realidad quiero ser. No he perdido la fe en que ese momento será muy pronto.

Termino el año casado y feliz, con proyecto locos y muchas ilusiones que espero den fruto. Aprendí que la vida es frágil y que la calle tiene riesgos, pero que cuando Dios está de tu lado siempre vas a salir ganando.

Por sobre todo, tengo muchos sueños y gente genial que he conocido. El 2015 se vendrá loco e inquieto con muchas sorpresas que nos sacarán sonrisas. Alegría, felicidad, amor.

Feliz 2015.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Llegó diciembre

En un abrir y cerrar de ojos ya estamos en el duodécimo mes del año, es decir, el último. Doces meses que han estado llenos de una serie de acontecimientos que han marcado nuestras existencias, de eso estoy seguro. Pero creo que es primer año en el que siento, realmente, qu me estafaron. Siento que alguien vino en algún momento y me robó algunos días: es como que todavía "no puede" ser diciembre. ¿Por qué el tiempo se ha pasado tan rápido? ¿Acaso es cierto eso de que la vida adulta se hace tan acelerada que vemos pasar los días y no podemos hacer nada por impedirlo? La sensación de que no hay tiempo, de cabeza en el trabajo, mientras los bellos atardeceres pasan desapercibidos. Afortunadamente, aún no he dejado de darle importancia a lo que realmente vale: la vida misma.

Queda poco más de un mes para mi matrimonio religioso y tampoco puedo creer que ya hayan pasado los ocho meses desde el compromiso. Me cuesta creer que ya soy un hombre legal y felizmente casado, queriendo crear un proyecto de vida que día a día va tomando más fuerza. Tengo cada día más ilusiones y quizás ese sea el motivo de que tenga tanta ansiedad (últimamente he comido demasiado, espero no haber subido de peso o no entraré en el traje de novio). Anhelo mis vacaciones y sueño tener certidumbre del futuro, pero creo que nadie la tiene. Probablemente, eso sea bueno. La vida es una sorpresa.

Pienso en las etapas que acaban y las que están por comenzar. Pienso en los sueños y proyectos: toda la energía y buenas vibras que invertiré en cada nueva idea.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Cristales rotos

Miradas congeladas tras el vidrio:
lo que se ve, solo es ficticio.
Millones por segundo
los sonidos van y vienen confundidos,
se revuelcan en el agua
se convierte en fantasma esquivos;
atrapados en el tiempo,
encerrados entre pedazos de vidrio.

Líneas negras y difusas que me impiden ver,
cuentan los meses que se han ido volando,
ahora vuelan las ropas que colgaban de los balcones
y los cuerpos bailan desnudos en el atardecer.
Las luces encandilan las pisadas
y las huellas derriten el cemento:
tiemblan las esculturas congeladas,
se deshacen las nubes almidonadas.

Zigzageamos a la deriva:
nadie sabe, nadie siente, nadie ve.
Las historias se truncan en cero:
cristales rotos dificultan al caminar. 


martes, 25 de noviembre de 2014

Vuelvo

Siento nostalgia de Valparaíso y por más que pasa el tiempo, es algo con lo cual no puedo lidiar. No sé qué es lo que tiene esa ciudad, mi lugar natal, que me hace sentir tan ligado a sus calles, a sus historias, a sus paisajes confusos. Extraño esos atardeceres coloridos que observaba a través de la ventana y las veces en que, casi ilegalmente, caminamos por el techo para observar la ciudad desde su corazón. Extraño ese ruido, esa inquietud en el aire, esa humedad. A veces cierro los ojos y nuevamente me veo caminando por aquel departamento y me pierdo en las luces de los cerros. Vuelvo a la subida Ecuador a comprar empanadas de champiñón queso en "A destajo", vuelvo, incluso, a escuchar las voces de algunos alumnos queridos que quedaron en el Santa Teresa. 

Es cierto. Laboralmente no fueron mis mejores momentos y actualmente no tengo nada de qué quejarme: sería de mal agradecido. Mi vida personal es espectacular, pero no logro superar el dolor que me significó poder vivir uno de mis grandes sueños y tener que dejarlo. Sé que todo tiene un motivo y que en algún momento se entiende, pero no entiendo por qué Valparaíso quiso alejarme. Siento una fuerza interna que me hace querer volver y que, en gran medida, no me hace perder las esperanzas de que podré volver a dormir en su regazo, a embriagarme con esa ansiedad que se respira en el aire.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Amar

Me da nostalgia pensar que hasta hace algún tiempo, dedicaba muchas horas a dejar mis pensamientos plasmados en este espacio. Es inevitable sentir que el tiempo se no hace nada y que no te das ni cuenta cuando estás otro domingo en la noche preparando la semana. Pero hay una cosa que tengo muy clara: que escriba menos no implica, de ninguna forma, que me guste menos hacerlo; muy por el contrario, cuando puedo hacerlo se disfruta demasiado. Veo con cierto pesar que la última nota que había publicado era el 6 de noviembre y hoy ya observo lo poco que queda para decirle adiós a noviembre. 

Han pasado varias cosas. Hace ya poco más de una semana que fuimos violentamente asaltados mientras caminábamos de regreso a casa. Fue una experiencia bastante traumática y que recuerdo con cierto dolor: nunca voy a entender la rabia y el resentimiento de ciertas personas hacia otros, ni la forma agresiva con que intentan despojarte de cosas que te has ganado con tu esfuerzo. Sin ánimos de recordar aquel episodio, me quedo con la sensación de haber sido bendecido con los no sé cuántos ángeles que salieron a defendernos, que recuperaron nuestras cosas y que llamaron a carabineros para detener a estos individuos en menos de diez minutos. Espero no tener que contarlo de nuevo, pero luego de varias horas de declarar, ahora espero que Dios haga justicia y estos personajes sean castigados como corresponde, pero eso ya no está en nuestras manos.

Pero, lejos, lo mejor ha sido lo que vino después. Martes 18 de noviembre a las 11.35 hrs en el Registro Civil de Villa Alemana quedan plasmadas nuestras firmas en que decidimos constituirnos como una familia ante el estado y la sociedad. Llegó ese momento que todos esperamos por mucho y que nos tiene con una gran sonrisa. No puedo creer que a mis 25 años estoy felizmente casado con una mujer maravillosa con la cual quiero pasar toda mi vida: una mujer con quien puedo compartir cada locura, cada momento. No tengo palabras para expresar lo profundamente agradecido que estoy de la vida por reunirnos, por hacernos crear este proyecto y por regalarnos esa sonrisa cada mañana. 

La adultez llega rápido, lo importante es nunca dejar de ver la vida con ojos de niño. Todo es maravilloso si permites que así sea. De ahora en adelante, sé que tenemos tantos proyectos que me motivan: cuando empiezas a amar la vida, te das cuenta que la vida también te ama. Nunca hay que olvidarse de cada uno de esos detalles cotidianos en los cuales se encuentra la felicidad.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Confesiones

No sé guardar silencio
y reviento por seguir hablando,
no me importa si estás de acuerdo con lo que estoy pensando.
No sé mentir,
soy demasiado inocente:
ni siquiera hago el intento.
No sé de números ni de fórmulas:
la velocidad es una mezcla extraña
y se me confunden los sentimientos.

Escribo titubeando cada sílaba,
deletreo cada palabra antes de pensar.
Mis pensamientos definen mi existencia,
hago lo que creo,
pienso luego existo.

No hablo de mentiras:
no me creo poeta,
ni escribiente,
ni profeta.

Sí, sueño cambiar el mundo
y convertirlo en un lugar mejor.
Creo en el juego,
en las fantasías,
en ese futuro que vamos a construir.

Creo en los múltiples lenguajes.

No soy más inteligente que tú.


Fotografía: Parque Forestal, Santiago, Región Metropolitana.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Sonrisas

Sonrío de saberte cerca al despertar
Y de mirarnos cada amanecer,
Soñamos esos mundos nuevos
En que nuestro abrazo es el refugio anhelado;
Si pasan pocas horas ya te extraño,
Te amo con locura,
Te amo a cada instante que se nos escapa.

Cuatro sonrisas y primaveras,
Cuatro canciones compuestas.
Quédate a ser musa de mis fantasías,
Quiero ser esa sonrisa que lleves cada día.

Sonrío al ver el tiempo que ha pasado,
Sonrío de nuestra historia y de todo lo que hemos creado.
De nuestras historias salidas de un libro de maravillas,
De lo que vemos, de lo que hablamos,
De ese camino que ya hemos avanzado.

Sonrío por tu rostro de muñeca graciosa,
Sonrío por tu ternura, por dormir en tu regazo,
Sonrío por saberte a mi lado,
Sonrío por saber que esto recién está empezando.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Inerte

Ellos duermen el el asiento,
sus ronquidos ya me duermen también.
Nadie escucha lo que hablo
y a veces, yo tampoco quiero saber
eso que se escribe de pronto,
eso que se escapa de mi mente,
eso que ya pronto va a desaparecer.
Espero no sé qué,
intento observar el cielo:
sé que estoy atrapado aquí en el tiempo.
Quisiera salir corriendo,
golpearlos en la cara,
decir tantas cosas que no puedo;
sé que pronto encontraré el momento.

Palabras que se escriben en el aire
mi voz se confunde, se dobla y tiembla.
Pizarras en blanco
y mi mente, meditando,
busco en corazones enmudecidos,
busco en un tiempo congelado,
sé que de pronto solo soy un payaso:
de aquí yo me marcho,
lejos de esta gente inerte.

Si pudieras escuchar más allá de tus audífonos,
si abrieras los ojos y pensaras,
todo sería diferente.
Si quisieras ver el mundo que te rodea,
si creyeras en todo lo que te digo,
podrías llegar muy lejos.
Pero te detienes, inerte,
te detienes, y no quieres.

Ellos me observan con una carcajada
como si estuviésemos en un nuevo show.
Tantas estupideces, tantas mentes dormidas,
a veces yo también querría quedarme durmiendo.
Ya no sé si me interesa demasiado
donde sus pensamientos anden rondando,
solo quisiera que supieran
de ese mundo que está cerca,
de ese mundo se acerca acelerado.
Solo quisiera que pudieran entender
todo el tiempo que se las va de las manos
en acciones sin sentido,
en vidas que se van a perder.

No sé cuándo estaré lejos,
no sé si aguantaré mucho tiempo,
no sé si me esfumaré como un recuerdo.
No sé si se cumplirán tantos sueños
que de mi mano se perdieron,
no sé si es que acaso es correcto
que acabe diciendo todo esto.