jueves, 21 de febrero de 2008

A ponerse las pilas

Desde el 19 de febrero y hasta el 23 del mismo mes se está desarrollando en Valparaíso un ciclo de cine al aire libre. Creo que todos tenemos nuestro sentimiento cinéfilo desarrollado de alguno u otro modo, ya sea viendo películas gringas-hollywoodenses de escaso contenido o de películas de cine independiente con nuevas propuestas y experimentación. Obviamente, no quiero decir que una u otra sea mejor, simplemente es una cosa de gusto (y bien se sabe, “en gustos no hay nada escrito”). En fin, ocurre que ayer martes 20 fuimos a ver los 2 cortometrajes y el largometraje que presentaban. He de decir que he tenido ocasiones en que he visto mejores producciones. Ninguno de los cortometrajes me gustó mucho; uno era documental y el otro, a mi parecer, muy simple.

Lo que suponía era que el largometraje producido por la Escuela de Comunicación de la Universidad del Mar iba a ser el plato fuerte de la noche, la película “Aguas Milagrosas”. Por el contrario, fueron 84 minutos de una historia predecible y demasiado poco original a mi gusto; volviendo al clásico tópico que durante mucho tiempo desarrolló el cine chileno: el barrio marginal y los personajes de escasos conocimientos culturales. Otra de las cosas que nos llamó la atención, fue la cantidad de guionistas que se desempeñaron en un guión tan poco sólido: 6 personas, un número que te hace pensar que te encuentras ante una producción mega-fantástica para un cine que ha ido creciendo de a poco. Cuando terminó la cinta y pudimos al fin marcharnos, lo primero que dijimos con mis amigos: “Mala la película” y recuerdo que intentábamos buscarle algo bueno.

Saliendo del espacio creado en plena Plaza Sotomayor, nos volvió el tema de que tenemos el proyecto de realizar un cortometraje. Y es algo que venimos diciendo desde agosto del 2006, luego de que unos amigos míos realizaran uno para presentarlo en una de las competencias para las alianzas del colegio. Ha pasado todo este tiempo y seguimos con la idea; nos hemos ido llenando de tecnología, de algún tipo de conocimiento de cómo realizarlo y de ideas, pero aún no hemos llevado a cabo algo. Hablábamos de la necesidad de hacer una prueba, pero en eso estamos. “Habrá que ponerse las pilas” como decía Arancibia, porque hace falta crear algo que innove todo lo que ya estamos acostumbrados a ver. Y sobre todo, luego de ver una película como la que vimos… ¡más ganas nos dieron de llevar a cabo un proyecto!

A veces me imaginaría actuando y otras veces me da miedo; pareciera que fuese menos complicado estar en la parte intelectual del proyecto (creación de ideas, guiones, detrás de cámaras, etc), pese a que igual lleva un gran trabajo que no suele verse. Creo que todos hemos tenido ese deseo de actuar en algún momento de nuestras vidas, pues más de alguna vez hemos hecho parecer algo que no es; algunos tienen una capacidad histriónica mucha más desarrollada que otros. Lo único que puedo decir en este momento, que a cada rato me dan más ganas de enfocarme de lleno a realizar un proyecto como éste, pero todo es un proceso y se necesita partir de algo… ahora, ¿cómo empezar, cómo hacer algo simple para poder ver cómo funciona el sistema? Probando… y me entusiasma bastante el asunto, me motiva a continuar escribiendo cuentos que puedan ser llevados a escena. ¿Quién sabe si algún día lleguemos lejos? Algo que comience como un hobby puede llegar dónde uno ni se imagina. Ahora a seguir pensando y a esperar hasta que llegue el “Insight” divino que nos haga realizar algo bueno… ¡algo mucho mejor que esa película!

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Just Let Go - Fischerspooner
Saludos!

kinkan ®

domingo, 17 de febrero de 2008

9 años...

Han pasado 9 años desde aquella vez. Sí, desde la primera vez que vi ese suelo tan distante del mundo en el cual siempre había vivido y del cual nunca creí que llegaría a separarme. Todo este tiempo ha pasado desde la vez en que miré por la ventana y me encontré con un pequeño mundo iluminado, de una urbe bañado por un estrecho mar que en el horizonte te dejaba ver una enorme isla en la cual apenas podía divisarse un hilo de luces. Sí, son 9 años desde esa vez en que, conversando con un conocido que nunca más volví a ver, sentí nostalgia por la tierra de la cual me había alejado y no podría volver a ver en 4 años.

Han pasado 9 años desde que el buque “Aquiles” llegó al puerto de la ciudad de Punta Arenas y la lluvia caía sobre la austral ciudad. Debí esperar hasta la mañana siguiente para descender y darme cuenta que el viento era capaz de volcar mi maleta en el muelle. Recuerdo que tenía sólo 10 años y no tenía la más mínima idea de qué iba a ser de mi vida; acaso volvería a Valparaíso, acaso haría nuevos amigos o si me acostumbraría al frío clima (lluvia y frío todo el año). Caminamos por la ciudad y yo no tenía idea dónde iba, después de visitar una residencial en la que supuestamente nos íbamos a quedar llamó mi tía Dina y nos invitó a que nos quedásemos en su casa. Nunca me imaginé que sería con ella sería uno de mis familiares a quien más tomaría cariño y con quien me llevaría mejor.

Recuerdo que más de alguna vez me pegué un llanto en mi casa, extrañando a mis amigos y temiendo por quedarme solo para siempre en ese mundo tan tranquilo y especial. Creo que todos los lugares tienen alguna magia y, de algún modo, pude encontrársela a esta hermosa ciudad de algo así como 150.000 habitantes, ubicada en la Península de Brunswick. Gracias a Dios, pude encontrar gente que me acompañara a pasar ese tiempo y también aprendí muchas de las cosas que hasta el día de hoy me han ayudado: aunque pueda parecer muy vanal, pero aprendí la base del inglés que me permite manejarme un poco ahora. Creo que di uno de los pasos tecnológicos importantes: de escribir mis historias en papel pasé a escribirlas en un computador (teniendo la primera pérdida de información en mi vida al formatear al computador y dándome ánimos a continuar). Conocí tantos paisajes que hasta el día de hoy están en mi mente y que me han inspirado a escribir algunos cuentos (“Luces en el cielo” se ambienta en San Juan, a kilómetros del fin del mundo). Y creo que llené mi existencia de buenas y malas experiencias que me hicieron crecer como persona y, tal vez, convertirme en lo que soy ahora. Ha sido un gran legado el que mi estadía en esa austral ciudad me dejó y es lo que me hace querer volver nuevamente.

Ese día sólo pensaba en volver a Valparaíso, que la ciudad no me gustaba, que los odiaba. Todo cambió lentamente cuando vi caer nieve por primera vez y recibí la llamada de mi tía en la mañana; llamadas que se repetían cada vez en que la nieve cubría de blanco los techos. Sobre todo la última gran nevada que cubría hasta mis rodillas el año 2002, cuando aún era un niño que no daba su primer beso. El tiempo ha pasado demasiado rápido y a veces creo que nunca me detuve a mirar alrededor y ver lo bello que Dios me había dado la oportunidad de conocer. Y pasé tantas historias con tanta gente que se ha quedado en mi corazón de alguna u otra forma, pasé por tantos lugares en los que dejé parte de mi vida y ese pedazo de vida me llama a querer volver una vez más. Y me di cuenta de que mi vida puede repartirse en más de una ciudad en la que he podido vivir, que debo lograr esa unión entre toda la gente que quiero y que eso puede no resultar imposible.

Hacía tiempo que un tema no me daba tanto para hablar, pero ya es común que yo digo algo tal como “cuando estaban en punta arenas…” y me acuerdo de más de alguna locura. Una ciudad pequeña que puedes recorrer en 4 o 5 horas caminando de un extremo a otro, pero un lugar que nunca está exento de sorpresas. Y hace 9 años me conoció y yo la conocí; creo que comenzó a crearse un lazo que no he querido romper y que me llama de nuevo. ¿Será la famosa fruta que te hace regresar si la comes: el calafate? La última vez que fui, fue lo primero que pedí: comer calafate porque quería volver una vez más. Ahora creo que siento ganas de ir a comer calafate de nuevo y puede que se cumpla, ¿quién sabe?

Conocer Punta Arenas ha sido una de las cosas más maravillosas de mi vida y nunca me voy a arrepentir de eso, porque me di cuenta que la distancia no era capaz de romper las amistades con quienes estuvieron contigo desde que tenías 5 años. Y, sobre todo, tener tantas historias de aventura para poder contar. Irme caminando al colegio (cosa que acá nunca pude hacer por razones obvias jaja) y salidas improvisadas en bicicleta por la costanera. Recuerdo el día en que dimos el último paseo y nos despedimos de mi tía, me acuerdo que la vi llorar y me costó entender que nos íbamos a separar físicamente. Ahora nos comunicamos por mail y a veces hablamos por teléfono, pero el cariño no se pierde y es algo que me alegra.

Desde el día que llegué por primera vez comenzó el ciclo que espero me lleve muchas más veces a conocer su austral frío.
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Caribbean Blue - Enya
Saludos!
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kinkan ®

viernes, 15 de febrero de 2008

Ironías

A diario nos topamos con situaciones tan entretenidas como es el estar en casa sentado frente a un pc sin tener la menor idea de qué puedes hacer en una tarde de calor, con un día lo suficientemente agradable como para hacer cualquier cosa mejor que estar echando a correr las neuronas (para eso uno tiene todo el resto del año, se supone). Y es que resulta tan genial sentarse a hablar, prácticamente, con uno mismo, sin tener más panorama que escuchar nuevamente las canciones que están en el playlist de iTunes y que a veces he pensado borrar.

Obviamente –y no se necesita ser un superdotado extranjero para poder darse cuenta- no es lo suficientemente entretenido mi panorama el día de hoy. Y como será el ocio que me invade que me he detenido a pensar en algo que es tan común: el tema de la ironía y del sarcasmo. Por lo general, no era muy asiduo a incorporar este tipo de expresión en mi discurso habitual, pero con el tiempo me he dado cuenta que se ha agregado con mayor frecuencia y a veces busco ocuparlo. ¿Por qué? Simplemente, para decir cosas entrelíneas que pocos se detendrán a descifrar o, mejor aún, pocos podrán entender debido a la falta de conocimiento de causa. Algunos –por lo general, los afectados- no suelen percibir que lo que se les dice tiene una orientación distinta a lo que ellos están pensando.

Y acaso será de que vivimos en un país bastante conservador (una de las características que nos hace ser los “ingleses de Latinoamérica”), por lo que nos cuesta decir las cosas cómo son en realidad. Tal vez puede ser por el hecho de que somos jocosos y nos gusta reírnos de todo, ojalá podamos hasta reír de las cosas que nos pasan el día a día. Pero he descubierto un extraño placer en el hecho de escribir cosas “subliminales” (estos últimos días se ha convertido en algo así como un tópico para mí) que sólo algunos entienden. Es como para reírme de tantas personas en su cara sin que ellos se den cuenta; es como decirles todo lo que pienso de ellos de una manera tan sutil que apenas se dan cuenta, o bien creen que los estoy felicitando cuando en realidad les estoy diciendo que sería una gran ayuda para la humanidad si en este preciso momento se lanzaran al mar y no dejaran ningún rastro.

Creo que una de las razones que me ha convertido un usuario que de a poco se inicia en el arte de esconder con palabras el lenguaje (suena extraño, pero a la vez se ve bastante interesante de escribir jaja) es que yo también –al igual que todos en algún momento- he sido víctima de ironías y sarcasmos. Si nos fijamos bien, es entretenido y si lo tomamos con un buen sentido del humor veremos que es fácil reír de nosotros mismos y aprender de todo. Más de alguna vez se han reído de mí en mi cara y no me he dado cuenta; cada vez me gusta más reírme de alguien en su cara sin que éste lo note.

Una vez estaba en clases y una alumna nos pasó haciendo una especie de test para comprobar si éramos capaces de percibir las líneas ocultas. No sé si logre calificar con la nota máximo o la mínima; lo cierto es que, con el tiempo (y la práctica), puedes entregarle algo “en bandeja” a alguien y éste no se dará ni cuenta. A veces la vida misma nos da señales con ironías para que nos demos cuenta de algo, pero no lo notamos y a veces llegamos a no creerle nada. Ahí está el problema de todo exceso… pero en el caso de que sirve para levantarnos un poco el ánimo y hacernos reír, aún a costa de los demás, ¿será realmente bueno y saludable? De vez en cuando es bueno cultivar un pequeño placer.
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Beautiful - Scarling
Saludos!
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kinkan ®

jueves, 14 de febrero de 2008

Abre los ojos

Anoche veía una película española llamada “Abre los ojos” (la cual luego sería retomada por norteamericanos bajo el nombre de “Vainila Sky”) y, pese a que ratos se volvía en una mezcla de algo incomprensible, hacía tiempo que una película no me enganchaba tanto. Será el aire futurista que se presentó mucho en la época de 1997 de acuerdo al pensamiento sobre qué pasaría el 2000, será la historia de alguien que parece tenerlo todo y se siente solo, será el hecho de vivir en un sueño y no darte cuenta de ello…

“César es un chico guapo y rico al que le gustan mucho las mujeres pero muy poco el compromiso. Sin embargo en la fiesta de su cumpleaños se enamora de Sofía, la acompañante de su mejor amigo. Nuria, una antigua amante de César, movida por los celos provoca un accidente de coche en el que ella fallece y César queda completamente desfigurado. A partir de ese momento su vida cambia por completo, convirtiéndose en una horrible pesadilla.” (
http://es.wikipedia.org/wiki/Abre_los_ojos)

Dos temas que me llamaron mucho la atención fueron la presencia de un amor que parecía imposible y el cliché de la belleza interior (el protagonista queda con su rostro desfigurado y nace su pesadilla), junto al tema de la prolongación de la vida y de qué podríamos hacer con ella. Si la vida fuese un sueño y nosotros pudiésemos decidir qué queremos que ocurra; tener el control absoluto de lo que va a pasar y de cuán felices podríamos llegar a ser… ¿acaso sería vida? ¿acaso sería lo suficientemente valorable como para ser disfrutado?

Acaso podríamos elegir a nuestra pareja y acabar con todos los miedos de si ella siente lo mismos por nosotros, o, mejor aún, decidir encontrarla en este preciso momento para acabar de golpe con la incertidumbre de pasar una vida sin encontrar el verdadero amor que te lleve a la plenitud. Una vida completamente sin miedos, una vida llena de éxito y aciertos, todos girando en torno a uno y haciendo lo que uno quiere… no sé si sería el prototipo de vida que busco, no sé si me sentiría feliz de que todo fuese como quiero. Y después de todo, la vida sigue siendo un sueño del cual nunca sabemos cuando va a acabar y en dónde despertaremos. Surge la constante pregunta que hasta la literatura nos ha propuesto más de alguna vez. ¿qué es lo real y qué es lo ficticio? Y encontrar una cura a despertarse de un bello sueño y ver que sólo eso era: una ilusión provocada por nuestro subconsciente.

Pese a todo, me gusta seguir soñando y creyendo al menos por algunas horas que todo lo que quiero puede ocurrir y hacerme sentir feliz.
Risingson - Massive Attack
Saludos!
kinkan ®

domingo, 10 de febrero de 2008

A Su Tiempo, Todos Pagan

Las cosas parecen verse tan claras como el agua en este momento cuando pretendo olvidarlo todo para comenzar de nuevo, para focalizarme en el nuevo escollo que se aproxima y que de seguro me traerá más de un dolor de cabeza. Olvidar, claro está, sacar de la cabeza todos aquellos episodios que sólo se encargan de dañar mi salud mental y sumar puntos a alguna anomalía psíquica que se pueda manifestar, tal como llegar a los 40 amarrado a una camisa de fuerza y encerrado en un cuarto cubierto de almohadones para evitar una autodestrucción; suena exagerado… y lo es.

El problema de todo es que cuando pretendía deshacerme de todo de una manera pacífica, aparecen hechos y testimonios que comprueban la hipótesis que venía planteando desde hace más de un año. Y lo que más me sorprende es que siquiera yo mismo pensé que mis palabras pudiesen tener tanta certeza; ahora que las cosas se ven más claras y las desilusiones van a la orden del día comienza a gestarse ese sentimiento reprimido de ver aquellas imágenes y lanzarlas al fuego, o bien, acudir a ese real daguerrotipo (con 3 dimensiones y con vida propia) y golpear tantas veces como sea necesario hasta ver sus restos en el suelo, para que no pueda hacer más daño.

Siento unos deseos enormes de enfrentarte y de vomitarte en la cara todo de golpe; de decirte lo que me he dado cuenta que eres y de que tengas cuidado con lo que haces, pues cada cosa se te devolverá a su merecido tiempo. Me gustaría poder decir que te fueras a la mierda, pero en persona, para ver tu rostro de impresión ante algo que nunca habrías esperado de mi parte. La gente cambia y a su tiempo todos pagan.
Saludos!
Integral - Pet Shop Boys
kinkan ®

martes, 5 de febrero de 2008

De Regreso

Se suponía que iba a esperar el famoso día en que se cumplía un año desde que inicié este blog, pero resultó que ese día siquiera tenía ganas de sentarme frente a un pc; estaba completamente sumido en ese extraño trance que se produce al irse de vacaciones y tratar de mantener la mayor desconexión del mundo posible. Y creo que me resultó bastante bien; algunos días en que olvidé hasta encender el celular de lo que me di cuenta luego de que la batería duraba un poco más de lo normal, despertarme todos los días a eso de las 12.30 o 1 de la tarde y actividades tales como pasar una tarde en la playa nadando hasta la línea divisoria –peleando de paso con las medusas que se acercaban- para poder mirar la orilla y exclamar “oh, qué harto he avanzado”.

Y resultó que empecé este 2008 con muy buena energía y todo el primer mes lo pasé lejos de mi casa, aproximadamente a 1.700 kilómetros hacia el norte en una ciudad en que la temperatura promedio del día es superior a los 20º. Buen relajo, buena vista, buenas playas, buenos lugares para abastecerse hasta de lo más inservible, buena temperatura para salir a caminar a las 11 de la noche y transitar descalzo por la playa. Me gusta Iquique después de todo, pese a que sus cerros desiertos y llenos de arena me causen una sensación de soledad –estoy acostumbrado a ver los cerros verdes, aunque sea por un poco de pasto- y la “excelente” forma en que los conductores hacen uso de sus vehículos. Pero creo que todos los lugares tienen algo que los hace geniales; a Santiago aún no se lo encuentro...

Me encontré con varias sorpresas que no dejaré de recordar: un temblor grado VI en la escala de Mercalli me despertó el 22 de enero a las 6.10 de la mañana, días antes habíamos tenido una lluvia producto del invierno boliviano (una lluvia normal para la zona central, pero catastrófica para ellos debido a la poca costumbre ante esos fenómenos), una tormenta de arena (¿qué es eso? Yo no sabía, pero la ciudad entera se llenó de una neblina y no se veía nada, más encima con calor… ). Fenómenos bastante extraños, pero que a la larga te hacen reír.

Paseos por la ZOFRI (Zona Franca Iquique), que supuestamente es la más grande de Latinoamérica, paseos por el Terminal Agropecuario (algo así como un persa en el que encuentras de todo, absolutamente de todo), visitas frecuentes a mi favorita playa Cavancha, caminatas nocturnas por Playa Brava (a veces en busca de taps; un día encontré 39), pizzas de Telepizza, empanadas de queso de Kentucky en Zofri, jugos de mango peruanos que producen efectos estomacales prolongados, salchipapas y algunas compras en el supermercado que se llevó mi atención desde que llegué: Palmira; tal y como se llamaba la vaca de un texto que tuve que leer al inicio del primer semestre, que siquiera se comparaba con las masas mutantes de texto que luego tendría que leer. Ah, y por supuesto, muchas fotos…

Creo que es la primera vez que nos tomamos, como familia, unas vacaciones tan largas y puede que ahora pase mucho tiempo hasta que podamos volver a salir todos juntos. Lo que es yo, aprovecho de conocer y pasarlo bien; después de todo, las vacaciones son para relajarse lo más que se pueda y olvidarse del año, llenarse de buenas energías y… sonreír. Al final del tiempo igual comenzaba a echar de menos mi mundo y ahora me alegra estar de vuelta; creo que serán muchas historias por contar y escuchar.


Between Mind and Heart - Enigma
Saludos!


kinkan ®
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domingo, 30 de diciembre de 2007

Adiós 2007...

Y así llegó uno de los momentos en que se producen tantos sentimientos encontrados frente al hecho de pensar que luego de las 11.59.59 del 31 de diciembre de 2007 el marcador de los años ya no indicará el mismo número que durante 365 días marcábamos al anotar la fecha en cualquier cosa; llega el momento en que debemos sumarle un número y comenzar a escribir 2008, suceso que nos produce cierta ansiedad al no saber qué es lo que ocurrirá este nuevo año que promete mucho. Son tantas las ilusiones y los sueños que uno pone en cada abrazo o en cada saludo a todos tus seres más queridos; “que te vaya bien”, “que tenga mucho éxito”, “que seas feliz”… y tenemos demasiadas razones para hacer de esta fecha casi un ritual que nos augure un año lleno de felicidad. Con el paso de los años hasta los deseos han ido cambiando jajaja.

Qué me queda hacer en este momento: un pequeño balance de los muchos sucesos que viví durante este año. Sin lugar a dudas que este fue uno de los años más temido de toda mi vida y todo comenzó el día en que me senté frente al pc a esperar los resultados de la por muchos temida prueba PSU, recibir los puntajes, matricularme y esperar el primer día de clases (temiendo por cada minuto que pasara alguien desconocido con una mirada más o menos sospechosa, perseguido por el fantasma del mechoneo). Y luego de comenzar las clases; enfrentándose a contenidos nuevos, gente nueva, amigos nuevos, pruebas un poco extensas y a un nivel de exigencia superior al que estuve acostumbrado durante la media… y todo con justa razón, pues comenzaba a dar uno de los pasos más grandes de mi vida que me marcarán para siempre y espero me hagan crecer como persona. Por primera vez en mi vida carretil con tanta frecuencia y conocí la bohemia porteña que no tiene comparación, de la cual me enamoré para toda la vida y espero seguir por todo el tiempo que sea prudente para ello.

Conocí mucha gente, me hice amigo de algunos y con otros tal vez no tuve tanta confianza como para decir lo mismo. Temía por el distanciamiento casi obligatorio que sufrirían las amistades de antaño ya que todos nos sumíamos en nuestro propio mundo de ideas y gustos, pero con alegría me di cuenta de que aún conservo el contacto con todas las personas que siempre han estado a mi lado y siento que seguirá todo igual por mucho tiempo, ya que existe el esfuerzo de ambas partes para mantener ese fuerte lazo que nos vio sufrir muchas adversidades y también alegrías. Una llamada de vez en cuando sirve para contarse demasiadas cosas y una salida de vez en cuando complementaba aún más la presencia de esa persona que comparte contigo. Sin embargo, y creo que es algo que todavía me desilusiona y me da vueltas en la cabeza, queda un tema pendiente con dos personas que las circunstancias sólo tienden a separarnos más. Creo que he hecho todo lo que he podido al respecto y si no se logra reestablecer el lazo será momento de que se lo deje a la vida y que el camino mismo demuestra quien tiene la razón; puede que hasta sea yo el equivocado y en algún momento me dé cuenta. Me duele un poco pensar en eso, pero es algo que no puedo obviar. No obstante, conservo las esperanzas de que podamos conversar y cerrar el ciclo de una buena manera; sin odios, sólo recordando los buenos momentos.

Y creo que abrí mi mente lo suficiente como para aceptar y tocar temas que durante mi estadía en la escolaridad tal vez jamás habría sido capaz de mencionar, que los veía muy lejanos y ajenos a mí. Pero uno también va creciendo y eso también comienza a afectarlo a uno, por ende, uno debe estar con la disposición de entender muchas cosas. Fue un año en que tuve experiencias que pensé que tardaría años en llegar a conocer. Cometí errores, tuve muy buenos aciertos, hubo días en que lloraba, hubo días en que reía y esa alegría me duraba por demasiado tiempo, hubo días en que me dedicaba a escuchar a quienes me pedían consejos, hubo varios días en que era yo el que pedía consejos con urgencia… y lo que me alegra es darme cuenta de que siempre encontré alguien con quien poder conversar de mi vida y contarle mi mundo, me encontré con gente desaparecida y otras veces el desaparecido era yo; superé mi primer año de universidad con mucha satisfacción con muchos ánimos de que el que sigue sea aún mejor. Haciendo balances, creo que éste ha sido un año bueno, con la mezcla perfecta que me ha permitido crecer y avanzar.

Ahora no me queda nada más que mirar con nostalgia todos aquellos días en que me sentaba cerca de mi ventana mirando las paredes sobre las cuales se afirma mi escritorio, en busca de ideas para poder escribir mi mundo y dejarlo de legado al futuro. ¿Acaso el mundo no nos escribe una historia a nosotros mismos y nosotros también le escribimos una historia al mundo?: mi pasión por las letras ha ido en aumento y es algo de lo que me puedo enorgullecer. Recuerdo esos días en que me levantaba por las mañanas con sueño y sin ganas de ir a clases, algunos días en que “accidentalmente” el despertador no sonaba y pasaba de largo o algunas veces en que los trabajos terminaban en un carrete, aunque al día siguiente hubiese clases a las 8 de la mañana y apareciera a dicha sala en un estado que no era óptimo. Son tantas las cosas que puedo recordar y que ahora me hacen sonreír tan alegremente y hasta sentir que mis ojos comienzan a brillar de esa pequeña emoción, tantas cosas que sé que no voy a olvidar.

Recuerdo cuando estuve mal y creí que todo era pésimo, hasta que una luz bajó del cielo y me hace agradecer la vida. Esa luz tiene un nombre, pero yo lo abrevio jajaja: se llama Romy. Fue la persona que me sacó de la tristeza en el momento preciso y me enseñó a quererme, me demostró lo que valgo y me hizo parte de su vida, del mismo modo como ella ha pasado a ser parte de la mía. Han sido muy bellos días en tu compañía y nuestros corazones comienzan a ser uno, estoy muy agradecido de ti por todo, has sido fundamental y por eso te quiero.

No quiero desmerecer a todos los demás, pero sentí que debía destacarla. Ahora sí que no hay más que decir, sólo redundar en la nostalgia y en las ansias de que el 2008 sea un año lleno de alegrías y éxitos. A pasarlo bien en la fiesta y comenzar el año como se debe.


¡Feliz 2008!
Better - Regina Spektor

kinkan ®

viernes, 28 de diciembre de 2007

Gracias

Creo que todo comenzó el año pasado –tal vez haya comenzado cuando tenía 18 años y 1 día-, cuando planeaba que al cumplir los 19 me encargaría de pasarlo bien en el día de mi cumpleaños a como diese lugar. Pasó todo el año y yo pensando en las múltiples opciones que tenía de poder celebrar tal fecha y de pasarlo bien en compañía de amigos y de seres queridos. Recuerdo que, en primera instancia, hice una exclamación de alegría al ver que caía día Jueves (con lo cual podría haberlo celebrado en El Huevo), pero sucedía que justo la fecha coincide con el inicio de los Carnavales Culturales de mi natal Valparaíso, actividad que nadie desea perderse. Por lo cual comenzaban a surgir algunos problemas de cómo hacerlo de manera de poder disfrutar las actividades y celebrar al mismo tiempo.

Volé de mi casa luego del almuerzo y me junté con algunos amigos. Caminamos por Valparaíso y acabamos en la casa de Christian, en donde imprimí la hoja con la famosa lista de invitados (que, al final, siquiera tomaron en cuenta) y luego fui a entregarla. Fue un día bastante extraño; a medida que he ido cumpliendo años y he ido pasando los distintos 27 de diciembre, la ansiedad frente al cambio de un número ha sido más controlada. Y así fue como, luego de dar muchas vueltas y regresar a esa casa en más de una ocasión, llegamos a la Plaza Sotomayor para escuchar el concierto del grupo chileno Los Bunkers. A mi parecer, la presentación no fue de las mejores debido a que la selección de canciones no logró que el público “prendiera” (al menos desde mi punto de vista, sumado a que el sector en el que yo estaba tampoco era de cantar o saltar mucho).

Pasó la hora y llegaron las 12 de la noche; nos retiramos para llegar al local. Esperamos un buen rato hasta que llegaron algunos y poder entrar. Me llevé cierta desilusión al ver que en el sector del primer piso estaba lleno de mesas… ¿Dónde iba a poder bailar? Subimos al 2do piso, que estaba reservado para el cumpleaños. Nos sentamos y en un momento vi tan poca gente que hasta me asusté. De a poco se fue incorporando gente hasta que el sector se veía lo suficientemente lleno como para tomarse algunas fotos y recordar aquel momento. De a poco fue prendiendo el ambiente, fuimos riéndonos, algunos se fueron yendo, hasta que al final bajamos a bailar (que era lo que yo quería; no hay carrete sin baile, según yo jaja). Creo que lo pasé increíble y me di cuenta de algunas cosas agradables a medida que pasaba la noche y conversaba con las personas que fueron… algunas cosas de las cuales no quería darme cuenta, pero que comenzaban a aparecer por si solas. Extrañé demasiado a alguien y eso me dio miedo, pero a la vez me dio gusto.

Creo que cumplí con mi idea de pasarlo bien. Faltaron algunas personas que espero el próximo año estén presentes. Agradezco a todas las personas que siempre han estado a mi lado y me han ayudado a crecer como persona; aquellos con los que he llorado y reído, aquellos que me han felicitado y me han retado, los que me han aconsejado y me han hecho reír, los que conversan mucho y los más silenciosos, los de siempre y los más recientes; a todos los que se acordaron y me enviaron sus saludos de alguna y otra forma. Ha sido un año lleno de sorpresas y he aprendido mucho, pero sin el apoyo de toda esa gente creo que no habría sido nada.


Kiss The Rain - Billie Myers
¡Saludos!


kinkan ®
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miércoles, 26 de diciembre de 2007

Mi cumpleaños 19

Creo que estuve esperando este momento durante algún tiempo; ahora no sé si era lo correcto esperarlo, pero me aburro de pensar en si las cosas están en lo correcto o si veo a las personas caminando por los techos. No sé por qué quería que llegara este 27 de diciembre y cumplir los 19 años para darme cuenta que sigo a punto de poder tener el mundo en mis manos, pero que aún sigo siendo un ser dependiente económicamente de mis padres y que aún me queda mucho por conocer.

Y aquí estoy escribiendo un pequeño comentario que espero tenga sentido. ¿Qué puedo decir? Hablar de las expectativas para mi 2do año de universidad, decir todos los sueños que aún no he logrado y que todavía quieren hacerse reales, darle las gracias a todas las personas que me han acompañado en todo momento, decir que quiero que este año sea mejor o… no sé. Me doy cuenta de que no había mucho el sentido el realizar un comentario el día de hoy. En fin, estoy cumpliendo 19 años y tengo derecho a hacer lo que quiera aunque sea por un día, ¿o no?

Probablemente cuando termine de escribir esto, ya sean las 12 y pueda decir que oficialmente dejé el rótulo de los 18. Eran tantas las cosas que creía que ocurrirían con el sólo hecho de dejar de ser un menor de edad y, como ya decía, casi todo seguía igual. No creo el momento de hacer el balance del año, pues eso corresponderá cuando sea fin de año y esté dando los abrazos de inicio del 2008. Y me he quedado sin palabras, pensando en alguna forma de celebrar.

Lo importante, es que cumplir años no sea simplemente un rótulo que en la cédula de identidad sea la forma de delatar tu antigüedad. Quiero que cada año sea un indicio de que he adquirido experiencia, de que se puede crecer como persona. Una vez más doy las gracias a todos los que me han apoyado y al fiel posteador de este blog (Maxuk). Y me invade la ansiedad de no saber qué pueda pasar mañana, me despertaré y miraré por la ventana: ¿habrá sol? ¿habrá nubes? Sólo consiéntame por un día jajaja.


Saludos a todos los que siempre han estado conmigo.
Flight of Fantasy - Yanni

lunes, 24 de diciembre de 2007

Espíritu Navideño

Luego de hacer el envío de unos cuantos mails y de haber escrito 6 tarjetas navideñas comienzo a darme cuenta de la importancia que esta fecha tiene para la sociedad y para el mundo en su totalidad. Es como si todo fuese uno en este instante, un abrazo puede hacerte olvidar de cualquier problema y te hace sentir querido, todo lo pasado sólo nos sirve para crecer más y se comienza a abrir la puerta del perdón en nuestros corazones. Y todo pasa en una fecha del 25 de diciembre, denominada Navidad.

Miro alrededor y me doy cuenta de que todo el mundo está tan alborotado comprando miles de cosas que con el tiempo irán olvidando –o también puede ser que no pasen la noche, que terminen digiriéndose en el estómago y luego concluyendo en lo que la biología podría explicar mejor- luego de que otro año venga a cubrirlos por encima, como si fuese otra capa de nieve dentro del frío que hace olvidar el pasto verde que se esconde. Me da un poco de rabia de que se pierda el sentido de la fecha, de que todos se escuden en un regalo; lo que realmente debiésemos hacer es regalar amor, regalarnos nosotros mismos y demostrarles nuestros seres queridos que son muy importantes para nuestro corazón. Inconscientemente, hemos elegido esta fecha del año para demostrarlo todo, como augurándoles que para el año que sigue, estaremos junto a ellos en toda circunstancia.

Un espíritu navideño que nos comienza a invadir por todos lados; el árbol de navidad, el pesebre, las luces, los colores verdes y rojos, los villancicos y el ambiente que parece estar distinto a partir de hoy. Vivir la navidad con mucha alegría creo que es lo más importante y dar gracias de tener tantas cosas bellas en el día a día; de a poco he ido aprendiendo a agradecer lo que tengo y a olvidarme de las cosas materiales. Si no regalo nada a algunos, espero que mi sonrisa, un abrazo y un “feliz navidad” sea suficiente para desearla que esta alegría perdure para toda la vida.


¡Feliz Navidad para todos!
kinkan ®