lunes, 30 de enero de 2012

La leyenda de tu piel

No quiero descubrir mil cuerpos:
con el tuyo me basta para ser feliz.
Divagar cada noche en tu mirada iluminada
y en la oscuridad de las nubes que nos miran,
en las sombras que rodean el encierro secreto
y los vecinos que no entienden el enigma.

Tú y yo solos, nadie más;
tú y yo juntos, asfixiados de tanto reír.

Suaves recorridos, caminos descubiertos,
la leyenda persistente de tu piel,
de la mía, de los cuerpos que renacen al tacto.
Tu piel invita al tacto,
tu piel invita al juego,
tu piel invita a la locura.

Tú y yo solos, los fantasmas desaparecen;
tú y yo, enloquecidos: el mundo nos observa caminar.

 Fotografía: Bar 89, Caleta Abarca, Viña del Mar.

domingo, 29 de enero de 2012

Albacete II

Abrió los ojos cuando el sol le golpeaba en la cara: estaba recostado en medio de la calle humedecida por la nube que acababa de desvanecerse sobre los tejados de los edificios de baja altura que llenaban los pasajes. Los semáforos encendidos iluminaban la penumbra: ausencia de presencia, presencia de ausencias. La plaza de cemento tenía un pequeño espacio verde en el cual solía recostarse durante las cálidas noches de verano: de vez en cuando, salía a caminar descalzo para sentir el tibio aire del pavimento de la Calle del Ángel. Hubiese sido tan feliz de poder haber tenido una caña fría en sus manos, de comer queso frito con mermelada de arándanos o de darse un festín de pinchos morunos. Caminó en el silencio de una ciudad escondida entre el espacio y el tiempo: los relojes derretidos de Dalí se tomaban el poder y el orden global. 

Albacete dormía en silencio bajo un horizonte que amanecería en algún momento.




Fotografía: Albacete, Castilla-La Mancha, España

viernes, 27 de enero de 2012

Albacete

Las horas de viaje desde Madrid lo mantenían en vela, cabizbajo, con los ojos a punto de cerrarse en un profundo sueño. El ingreso a una ciudad en medio del llano fue la alerta de que era poco lo que quedaba para acabar el viaje: el destino acababa en la estación de buses sombría y silenciosa por el invierno de -2º. La Calle de la Estación estaba ajena al mundo y los edificios se alzaban hasta las nubes que los sobrepasaban con creces. era el intento de crecer y llegar más lejos. Las ruedas de su maleta desaparecían en las baldosas que, en cualquier momento, se cubrirían de escarcha. La oscuridad de la noche le traía un vago recuerdo del pasado de una ciudad distante, en el otro extremo del mundo, y la sensación de la nieve parecía caer sobre sus mejillas frías.

Las calles pequeñas de un pueblo en crecimiento le dieron la bienvenida a un nuevo mundo, lejano, pero cercano al mismo tiempo. Mundo nuevo, pero conocido a la vez: una bienvenida, pero un reencuentro. Sonrió al ver a la gente avanzando por las aceras; sabía que pronto conocería esas historias que llevaba cada uno en la mirada, que daría tantas vueltas como fuese posible y que su cámara se agotaría de tanto retratar los rincones secretos. Sabía que llegaría el verano y que adoraría el calor, sabía que vería la nieve, que habría frío y primavera, sabía que el mundo enloquecería de pronto para hacerle huir de la realidad. Sabía que se mezclaría todo con la ficción. El bus se detuvo en la parada y su maleta descendió nuevamente a la acera: las luces de la noche congelada le invitaban a dormir.

Pronto comenzaría una historia paralela. Albacete pasaría del invierno al verano en un segundo y, sin saberlo, las historias emergerían desde los sitios más impredecibles.

jueves, 26 de enero de 2012

Dos años de un viaje

No me pilló de improviso darme cuenta que hoy se cumplen 2 años desde que tomé un avión rumbo a España para desembarcar a 6 meses de miles de historias. Lo que sí me pilló por sorpresa es que el tiempo se haya pasado tan rápido: tanto tiempo esperando ese momento que ahora miro hacia atrás, hacia el pasado. Un pasado que me recuerda los sueños que se pueden cumplir. 

Extraño muchas cosas de Albacete y su silencio nostálgico, tanto en invierno como en verano. Extraño esas edificaciones en altura que se alzaban en medio de la nada: llegar de noche a eso de las 3 de la mañana de regreso de Madrid y, en alguna ocasión, encontrar las calles cubiertas de nieve durante febrero y marzo de 2010. Extraño ese calor eterno que me hacía andar en traje de baño incluso pasadas las 10 de la noche, de ducharme con agua fría y de añorar el mar. Extraño la calle Piedra donde viví, el Eroski, la UCLM y su frialdad arquitectónica, que en el fondo igual acogía. Extraños los viajes, la ansiedad, la sorpresa de un mundo desconocido. 

Pero sé que regresaremos a esos lugares y, aunque todo sea diferente, recorrer esas tierras nuevamente siempre tendrá un halo de misterio y alegría.

miércoles, 25 de enero de 2012

Contemplando

Me quedo en silencio, detenido en el tiempo,
contemplando tu silueta:
contemplando esos mundos construidos de léxico,
construidas las historias que no acaban
y que siguen, que renacen, que no mueren.

Porque cuando duermo, sueño contigo;
si me alejo, solo es un por un ratito
y al instante volveré a dormir en tu abrazo,
porque sabes lo que sigue, porque sabes las historias que contamos.
Porque sabes que te amo.

martes, 24 de enero de 2012

Teóricamente, ya soy profe

Al ingresar a mi carrera, he de confesar que con suerte conocía el total de la malla de asignaturas que cursaría. Cuando ya pasaba a segundo y tercero me comienzo a enterar de la existencia de un ramo cuyo nombre "Trabajo de titulación" me resultaba tan lejano, ajeno y quizás inalcanzable. El fugit irreparabile tempus no tiene presencia solo en la literatura, sino en la vida misma y recién lo empiezas a comprobar cuando te das cuenta que aquella etapa ha concluido y que, en estos momentos, ya lo miras hacia atrás bajo el rótulo de "pasado". Aunque, en primera instancia, no le he querido tomar demasiado el peso a la situación -teóricamente, ya soy profesor-, algunos llamados, mensajes, presencias y abrazos me hicieron entrar en razón y darme cuenta de que lo que estaba ocurriendo era algo mucho más grande de lo que imaginaba: un gran paso hacia el famoso "ser profesional" que he escuchado en reiteradas ocasiones.

Si bien, no es el fin de la carrera y aún faltan algunos pasos importantes para poder presentarme al mundo y decir que, efectivamente, llevo un "título" bajo mi brazo, creo que es una buena instancia para celebrar y reconocer los avances, los logros que hemos logrado en el camino. De darme cuenta que en cada una de estas etapas he tenido la compañía y apoyo de gente grandiosa y que, en gran medida, los sueños se van cumpliendo en la medida que avanzamos en el camino. Todo está llegando a buen puerto y creo que seguirá así: pondré todo de mí mismo para que así sea. 

lunes, 23 de enero de 2012

Soluciones prácticas para un examen que te niegas a creer que ya llegó

Suceden esas cosas que uno piensa que no llegarán nunca, pero que con el paso del tiempo están ad portas de hacerte entrar a otro mundo. Es extraño, pero así es como el mundo sigue avanzando y los segundos se cuentan con micro-pinzas. Y es así como el día de mañana llega mi examen de título que, técnicamente, me dejaría habilitado para ejercer como "profesor". A continuación, plantearé algunas de las posibilidades de salvación en caso de que todo no marche de la manera que esperas: soluciones prácticas para un examen que te niegas a creer que ya llegó. Nada de lo que escribo es cierto, solo es un intento por despejar mi mente y de reír un rato, aunque bien podría ser una opción de extrañamiento para la comisión: quién sabe si es que les gusta la vanguardia.

1. Vestimenta divertida, lúdica y colorida, ad hoc a la temporada de la cual es la presentación. Es verano y, por lo tanto, una buena opción es una polera manga corta con zapatillas converse. Desordenarse el pelo tampoco vendría mal.

2. Diapositivas con música de fondo para entretener a la audiencia que, seguramente, luego de varias exposiciones, estaría a punto de quedarse dormida. Una de esas opciones sería la de incluir música suave para, efectivamente, colaborar con el sueño y la no-atención de tu trabajo, evitando preguntas incómodas (solo podría hacerte preguntas superficiales si no han escuchado nada de lo que has dicho) o, por otra parte, ponerles Pitbull para que puedan bailar mientras te presentas. Probablemente, también sería una buena opción armar un baile y una pelota disco en medio del salón para entretener a los asistentes. Sin lugar a duda, algo nunca antes visto en la televisión chilena.

3. Invitar a la comisión a un trago y a otro y a otro... y a otro. Entre tantos saludes, el ambiente se tornará muy buena onda y todos terminarán siendo muy buenos amigos (¿somos amigos o no somos amigos?), lo que influirá positivamente en la apreciación de tu exposición. Obviamente, el alcohol debe ser para la comisión y no para ti.

4. Respuestas novedosas, entretenidas, sorprendentes y, dentro de lo posible, irreverentes. Suele sucede que se presentan algunas preguntas asesinas por parte de alguno de los integrantes del grupo de evaluación y ante esta situación, la originalidad es lo mejor. Por ejemplo:
4.1. ¿Cuáles son las proyecciones de tu trabajo? R: Las proyecciones de mi trabajo guardan directa relación con una línea de investigación que avance hacia la real apropiación de este concepto, generando una visión novedosa de estas nuevas técnicas de estudio que, en definitiva, sean las que orienten a la gente a continuar en la vía del descubrimiento y potenciación de las mismas.
4.2. ¿Cuáles son los motivos de la elección de ese instrumento? R: Dentro de todas las opciones disponibles, creemos que la factibilidad de llevar a cabo el desarrollo de este mecanismo es mucho más pertinente, ya que se ajusta a las necesidades que hemos planteado desde un principio. De todas formas, otra de las opciones fue la de realizar una conexión -algo así como un contacto directo- con la base de la NASA en Júpiter. ¿No sabía que existía una base en Júpiter? Bueno... es una teoría nueva que si quiere le puedo explicar... sería interesante para el público poder tener conexión la galaxia...
4.3. No entiendo ese concepto que usted plantea en esa diapositiva. R: ¡Yo tampoco! :)
4.4. ¿Por qué eligió este tema? R: ¿No tiene usted otra pregunta más interesante que hacerme?
4.5. ¿Crees que se podría agregar alguna otra actividad? R: Por supuesto, lanzar un cohete a la luna.

5. Vías de escape. Si todo esto no es suficiente para convencer y lo único que te queda es salir arrancando, puedes optar por las vías de escape más cercanas para correr en libertad y evitar la destrucción lenta y moribunda de tu moral. Verifica donde están las puertas y mantente cerca de ellas para poder arrancar.
5.1. En el caso de que estés cerca de una ventana que dé al pasillo, lánzate corriendo a toda velocidad y rueda a los James Bond, para luego continuar corriendo y desaparecer como el Correcaminos.
5.2. Hazte el ofendido: esa pregunta ofende mis creencias religiosas. Eso es un ataque personal. ¡Ud, me está haciendo bullying! Me niego a contestar esto. ¡Seguridad!
5.3. Fingir malestar: Me duele la cabeza, me siento mareado. Creo que voy a vomitar.
5.4. Simular trastornos esquizofrénicos: Siento una voz que me habla. Pero, ¡cómo! está hablando otra persona por mí. I see dead people.
5.5. Distraer la atención con fenómenos atmosféricos: ¿Está lloviendo en verano? El viento me perturba, ¿no lo sienten? Parece que está temblando... sí, está temblando muy fuerte, creo que debemos salir de aquí. 

Estas son las posibles opciones a tener en cuenta en caso de que quieras huir. Ahora, el escape no asegura una nota decente ni mucho menos la aprobación, pero al menos te permite salir con vida hasta el próximo encuentro con la perdición. Probablemente puedan apiadarse de ti o quizás no. En caso de que todas estas instrucciones te parezcan un poco descabelladas:

1. Prepara tu presentación
2. Lee tu trabajo.
3. Prepara las preguntas.
4. Mantén la calma y sonríe. Todo pasará. Después de todo, será un instante y nada más.

Todos queríamos ser rockstar

Dormir sin dormir y soñar despierto,
correr por todos lados y olvidarse de todo;
una vida de lujos, placeres perfectos,
lanzar un grito y cumplir el deseo:
hasta el más mínimo capricho,
hasta el detalle más insignificante,
una mezcla de odio y amor encubierto
cuando las luces se avecinan sobre una sombra muerta.

Porque todos queríamos ser rockstar al amanecer
y dar vueltas una y otra vez.
Todos queríamos tenerlo todo
y fantasear con un mundo que alguien dijo que no podía ser.
Porque todo estaba en creer,
todo estaba en gritar, todo estaba en correr:
todo estaba en ser nadie y fingir ser una imagen que no es. 

Todos queríamos ser rockstar y morir,
horrorizados en el suelo,
un cadáver putrefacto sobre las flores más lujosas,
una estrella apagada hecha cenizas sobre el mar.

domingo, 22 de enero de 2012

Verano en clases.

Cada día me parece más extraño pensar que estamos en enero, que hace calor y que lo único en lo cual no quiero pensar es en el tema "universidad". Pero las cosas se dieron de una manera diferente a la esperada y, en estos momentos, aún estoy concluyendo con las últimas actividades académicas para luego poder llegar, definitivamente, a esas merecidas vacaciones. Aunque sé que solo será un mes, estoy dispuesto a aprovecharlo al máximo y todo parece demostrar que ese es el camino hacia el cual todo va apuntando. Hasta el momento, puedo sonreír y decir que he concluido con todos los cursos y solo estoy a la espera del examen del trabajo de título, el cual es obligatorio y que me tiene un poquito ansioso, pero confío en que todo saldrá de lo mejor.

Una semana trabajando en la recepción de documentos y peleando con la gente que no sabe leer. Una semana en que el gimnasio de la casa central de la PUCV se demuestra tal y como es: ínfimo y sin oxígeno para tanta gente que, seguramente, haría subir la temperatura hasta unos 30º mientras nosotros, por órdenes laborales, debíamos contar con un cortaviento en pleno verano. ¡Linda la cuestión! Aunque, finalmente, se apiadaron de nosotros y oyeron nuestras súplicas: llegaron los ventiladores para salvarnos del calor infernal del interior. Ahora solo queda esperar el punto final: el lindo cheque con una cifra no demasiado ostentosa, pero suficiente para salvar el verano y cantar en la playa soñando que me encuentro en Ibiza. Soñando con ese verano que se acerca, esas vacaciones que aspiran a tener algo diferente que me agrada: nada me lo confirma, pero es un pequeño buen presentimiento de que he de encontrar mucha de esa buena energía, inspiración y motivación para enfrentar todos los desafíos de este 2012.

Increíble pensar que, además, acaba el penúltimo semestre de mi carrera y que en marzo ya comienza el último. Me parece extraño pensar en el hecho de ser ex-alumno y, más aún, que dentro de muy poco tiempo llegaré a la tan esperada etapa de la titulación. Simplemente, cuático.