domingo, 30 de septiembre de 2012

Joven y alocada


Hace unos días, a propósito del Festival de Cine Chileno de la Provincia de Marga Marga, fui a ver la película chilena que hacía poco prometía causar bastante polémica debido a su publicidad y aparente irreverencia. "Joven y alocada", efectivamente, es la historia de una adolescente bastante alocada, encendida y, por qué no decirlo en buen chileno, caliente en el más puro y completo sentido de la palabra: quizás insaciable al punto de "ir a todas". Y cuando decimos "ir a todos", se nos viene a la cabeza el concepto de "le sirven todas las micros" y uno nuevo que me llamó mucho la atención: "le gustan las empanadas de pino y de queso". Y ya veremos de qué se trata este tipo de gustos culinarios.

La historia comienza cuando Daniela se despierta en una fiesta adolescente, recostada sobre un muchacho semidesnudo que duerme: al parecer, la fiesta ha sido demasiado intensa que todos han acabado durmiendo unos con otros. No se explica nada más, pero es claro que se ha tratado de un carrete desenfrenado de esos que dejan recuerdos de todo tipo... o quizas, amnesia completa. Cuando acaba de despertarse y ver que su madre la ha llamado una y otra vez, Daniela da cuenta, por primera vez, de su insaciable apetito sexual, del "choriflais en llamas", introduciendo su mano en su entrepiernas. El contraste se produce cuando la joven acude a una celebración evangélica en la cual todos cantan y bailan, como típica imagen de fanatismo religioso. Es expulsada del colegio porque alguien le avisa a la directora que ella ya no era vírgen (qué pecado perder la virginidad antes del matrimonio, ¿verdad?) y que no representaba los ideales del colegio, que era una vergüenza para Dios y para sus padres y blah blah blah. Lo típico. Su madre la quiere enviar a Ecuador, pero su tía intercede por ella. Su principal apoyo es el personaje denominado como tía, mientras su madre parece ser el enemigo máximo.

Se salva del viaje a Ecuador, pero acaba trabajando en un canal evangélico junto con Antonia y Tomás, jóvenes igual que ella que se convierten en sus amigos. Luego de un tiempo, comienza una relación de pololeo con Tomás, nombre de apóstol que le llama la atención, y no tardará en aburrirse de que aquel novio mantenga la convicción de la virginidad hasta el matrimonio. Así es como comienza a gustarle Antonia, lo que acaba en una consumación sexual. Luego continuará con Tomás a quien finalmente convence. Y así, comienza a entablar una relación con dos personas a la misma vez, desarrollando su gusto por "la empanada de pino y la de queso". Todas estas historias quedan registradas en su blog jovenyalocada, suponiendo que nadie de sus cercanos se enteraría, hasta que todo colapsa cuando Tomás se entera de la verdad, al igual que su madre: excomunión de la familia. Un dramón.

Si bien, la película tiene partes entretenidas que te hacen creer que estás frente a una comedia, poco tiempo pasa para que te des cuenta que la historia misma no sabe bien hacia dónde va. Es un tanto difícil entender si lo que la directora quiere hacer es una comedia, un drama, una película de acción o quién sabe qué diablos: es como si hubiésemos tomado una cerveza, un satélite, un Biblia, una micro del Transantiago, un celular, un ticket del Metro de Madrid, una zapatilla, un pelota de fútbol... etc, para hacer un guión. No se sabe bien cuál es el propósito de la película y eso que tenía varias líneas en torno a las cuales poder polemizar: el excesivo fanatismo religioso, el desenfreno de la juventud, el amor homosexual en un ambiente acomodado, etc. 

Dentro de los aspectos destacables, a mi gusto, es la banda sonora con artistas chilenos emergentes e independientes, alejados de lo meramente comercial. De igual forma, las reflexiones de la protagonista resultaban interesantes en cuanto al cuestionamiento a ideales religiosos tan extremos y cerrados. 

En definitiva, una película cuyo guión pudo haber sido trabajado de manera más profunda, porque abarcar demasiado no siempre resulta.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Otro viernes: agotado.

Al fin termina la semana. ¡Al fin! Definitivamente, no fue una de mis mejores semanas en cuanto a ánimo, lo que es perfectamente atribuible a que se trató del regreso a la normalidad luego de tres semanas bastante irregulares. Y, digámoslo también, no estoy para nada conforme con el sistema educativo "colegio" porque lo encuentro demasiado estupidizante y denigrante, sobre todo porque nadie valora lo que has estudiado: ¿acaso estudiamos cinco años para que mis conocimientos se reduzcan a luchar con alumnos para que capten tu atención? ¡A la mierda! Si quieren escuchar bien, si no, bien también. El problema es que luego llega el apoderado a defenderlos, ¿cómo es posible que fomenten su irresponsabilidad? Hace poco me enteraba que los "pobres alumnos" no habían podido leer un libro que está hasta en internet: claro, tienen tiempo para meterse a facebook, youtube (incluso durante las mismas clases), pero no tienen tiempo para descargar y leer un libro. Definitivamente, uno de los grandes problemas de la educación actual es el apoderado.

Cada día me convenzo de que no me gusta el sistema y no tiene nada que ver con este establecimiento: todos siguen una dinámica más o menos similar. De hecho, el establecimiento actual me agrada por el hecho de estar rodeado de naturaleza y eso me relaja, a diferencia de otros colegios que están encerrados entre puro cemento que solo logra ahogarte... esa sensación de cárcel que quizás uno pudo haber tenido también cuando era estudiante. No sé, durante varios días quise tomar mis cosas, saltar por la ventana y escaparme del colegio corriendo... lejos, escuchando los gritos de los directivos rogando que no me fuese. Pero, claro, a ellos les importa un reverendo: mientras mantengan su misma mediocridad en cuanto a su gestión, difícil es que se logre algo. Fue así como escuchaba un consejo en que sé que no llegaremos a nada al fin y al cabo y que el próximo año sucederá lo mismo. 

Y en ese sentido, creo que el problema soy yo. No le echo tanto la culpa al sistema porque sé que es así y que con el paso de los años parece venirse peor. Lo único que quiero es poder volver a recuperar la energía que esta semana he perdido: quiero volver a soñar con un mundo mejor y que, claramente, este no es mi futuro laboral. Que habrán cosas muchos mejores, quizás incluso alejadas totalmente de la carrera profesional. Quiero volver al arte, quiero escapar cuanto antes de aquí. 

Y ya comenzará otra semana... veamos qué nos trae. Haré el intento de empezar con una mejor disposición, quizás eso ayude. Aunque,de todas maneras, ya he comenzado a contar los días que faltan para que los alumnos se vayan de vacaciones: ¡ansío ese dichoso día!

miércoles, 26 de septiembre de 2012

No te dejes vencer

Renaceremos de las cenizas, como el ave fénix
aunque arda el cielo y las nubes se caigan,
aunque el viento sople en contra
y nos invada la confusión.
La mirada en alto, hermosa, valiente, precisa,
aunque el avión tenga turbulencias
y las aves se adhieran a las hélices,
aunque el viento sople en contra,
sigue adelante, que llegarás lejos.

No te dejes vencer,
eres grande, fuerte, valiosa,
con tus temores y virtudes,
con tus sueños y pesadillas,
con tus locuras y corduras.

Lánzate al vuelo, deja todo atrás,
abre los ojos y ve que el camino es enorme:
estamos en la mitad del camino
y aún queda mucho por caminar.

Puedes soñar, puedes volar,
puedes llegar tan lejos como quieras.

Puedes ser lo que quieras,
puedes ver que los sueños tienen una base real.

Eres pequeña en un mundo turbulento e inmenso,
pero lo suficientemente fuerte como para soportarlo.
La vida te pone pruebas que podrás cumplir,
allá vamos, allá vamos, allá llegaremos:
tan lejos como nuestros sueños quieran.

Que la oscuridad de la envidia no te confunda,
que la virtud de tu alma te cubra.

Que la calidez y fuerza de mi abrazo te cobije:
estás en casa, ya no hay nada más que temer. 

lunes, 24 de septiembre de 2012

Regreso post dieciocho

Regresar a la vida normal luego de una semana de casi 80% de desconexión parece un poco complicado, sobre todo considerando que es volver a ver lo mismo: alumnos sin ánimo de escucharte porque simplemente no les interesa nada, ni siquiera sacar una carrera para mantener a sus hijos (muchas alumnas y alumnos ya tienen hijos y ni siquiera eso les hace querer superarse); volver a escuchar los reclamos de profesores contra directivos y el típico "es que me quieren cagar"; enterarte de que existen apoderados que defienden a muerte a sus niñitos y de que el único malo de la película es uno... etc. Como los chistes de Coco Legrand en que solo quieres "que te abracen" y no hacer nada más, quedarse acostadito durmiendo -porque en la mañana todavía hace frío, de manera inexplicable, y luego te mueres de calor en la tarde- para luego ver que el cielo es cada día más brillante... ¡qué sé yo! Hace rato que me vengo dando cuenta de que me estoy alejando del camino que había trazado en un principio y eso me duele un poco: ¿dónde quedó aquel muchacho soñador que escribía todos los santos días, hasta el amanecer, para dejar plasmado su mundo en un papel? Claro, seguramente se perdió luego de las pésimas clases de literatura dictadas por la PUCV y, también, porque la vida es más acelerada de lo que uno piensa. 

En fin... las dos primeras horas típicas de día lunes en que cumplo horario y no hago nada: lo agradezco, en realidad, porque sería terrible ingresar directamente a encontrarme con caras de culo. Sí, al final me estoy haciendo la idea de que es muy fácil ganarse el odio de los alumnos y de que te reclamen de que eres fome, pero cuando sabes que nadie te va a escuchar si ocupas otra metodología entonces decides que te importa una mierda si se aburren o si miran cómo se aparean las moscas en el aire: mi pega es hacer la clase para el que quiera escuchar... y que escriban la diapositiva que seguramente luego podrían encontrar en internet (después de todo, me sorprendieron gratamente al ver que son capaces de entender que puedo haber buscado el material en internet y que ellos podrían hacer lo mismo). Me importa un pito (como diría Oliverio Girondo) si quieren escuchar o no, porque si no pescan la clase, el rojo que tendrán no se los va a quitar nadie. Como el caso hoy de una alumna que, para peor, cree que uno es tonto: no hacen nada durante todo la hora y al final lo copia. Se llevó un lindo 1.0 de regalo para la casa, sin concursos ni sorteos y ahorrándome la pega de revisar una prueba. Otro caso es el de una chica que dijo que sus compañeras la "ayudaron", claramente, no es lo mismo "ayudar" que "copiar textualmente" una respuesta: ¿qué tienen en la cabeza estos niños? ¿O es que acaso Los Wachiturros, Yingo y la marihuana están asesinando nuestro progreso como sociedad? Si buscamos advertencias de que se acaba el mundo, creo que ya las estamos encontrando.

Es inevitable entender que la profesión docente conlleva el hecho de que no te pongan atención y de que muchas veces crean que lo que haces a diario es nada. ¿Acaso a alguien le causa alguna duda de que muy pocas personas quieran quedarse haciendo clases en un colegio? Es que el sistema, en sí mismo, es estúpido y estupidizante: estudiar 5 años para acabar diciéndole a un alumno que "por favor" te escuche... es como para decir que mi título no vale nada. Que todo lo que sé quedó en un baúl y lo único que hago es domar bestias, como dijo alguna profesora del colegio en el cual hice mi práctica final. Hoy es uno de esos días en que me doy cuenta que he crecido en algo: ya no me importa en lo más mínimo si aprenden o no, si pongo 30 rojos o si pongo 1. Me dieron infinitas ganas de decirles que sacaran una hoja y que los evaluaba en ese mismo momento, de tan chato que me tenían, pero no, porque es trabajo extra. Finalmente, solo me dedico a jugar a ser profesor y ni siquiera me creo el cuento, salvo cuando me llega el pago a fin de mes, que me resulta completamente sorprendente. Así es la vida, lo bueno es que ya entramos en la recta final y, al igual que como lo hiciera cuando era alumno, ya comienzo a contar los días que faltan.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Explosions in the sky (fly away)

I want to see the sky when it's dark,
I want to feel the midnight in your eyes.
I want to fly away by your side,
I want to take a rest on your soul.

All it's full of peace,
the life's full of green,
heavenly coloured smiles,
stars are crushing outside.

Just look outside, fly away,
feel the sunrise, fly away,
feel the breathing,fly away,
there's nothing else to loose.

Take me to your eyes,
take me to the stories we've created everytime,
we're so far away from here, far away,
fly away, fly away with me.


When the world's ending,
I want to stay by your side.
When there's explosions in the sky
I will be kissing you, once again.


 

sábado, 22 de septiembre de 2012

Lugares para pensar

Caminando, de repente, te das cuenta que cualquier lugar es bueno para sentarse a pensar. Incluso, la vida misma se encarga de entregarte la comodidad.


Fotografía: Avenida España,  Recreo, Viña del Mar (8 de agosto de 2012).

viernes, 21 de septiembre de 2012

Encuentros casuales

Cuando la vio frente a la mesa, no pudo contener su admiración ante aquella mirada conquistadora y sensual con la cual ella bebía su trago. Quiso acercarse a la mesa donde ella estaba sentada, pero tuvo miedo; por un instante, la violencia de un recuerdo lo hizo caer de golpe sobre el respaldo de su propia silla. Bebió el vaso hasta el final y el ron pareció ser un poco más fuerte de lo que acostumbraba: seguramente sería la estrategia empleada por aquel cabaret para que los hombres acabaran llevándose a las mujeres lo antes posible. Así era el negocio: optimización de recursos y, obviamente, el tiempo es siempre uno de los más preciados.

El golpe lo estremeció. La mujer cantaba enloquecida sobre la tarima, mientras las luces recorrían el público. La música hacía bailar a los jóvenes que ya habían conquistado a alguna dama que, próximamente, acabarían desnudas sobre una cama, a pocos metros de aquel escenario. Esa no sería su noche, estaba seguro. Pero ella se acercó hasta el asiento e introdujo, sorpresivamente, sus delicadas manos a través de su espalda. Sus miradas se entrecruzaron de improviso: ya sabía que ese encuentro no sería casual.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Recuerdo

Enciendo una vela en el silencio de una noche de septiembre, fría y confusa, con Slow Show de cortina musical que me trae el recuerdo de una situación en la cual nunca habría escuchado una canción como esta, es más, siquiera sabía de la existencia de dicho grupo musical. Qué sé yo, qué sé yo. Quisiera saber muchas más cosas de las que sé en este momento para saber cómo actuar, hacia dónde ir, tener la mirada ágil y precisa para saber hacia dónde lanzar la flecha tras la cual echar a correr a toda velocidad. ¿Hacia dónde voy? No lo sé, no lo sé: la vida misma es un viaje que nos lleva a recorrer diferentes paisajes concretos y místicos, diferentes episodios de la vida que luego se unen para proyectar esa línea de tiempo persistente e iluminada que recorre el camino.

Me acuerdo de tiempos que quedaron atrás, hace varios meses, años, décadas. Recuerdo que en algún momento fui adolescente y vi el mundo con temor. Recuerdo que fui niño y vi el mundo con sorpresa. Recuerdo que fui bebé y vi el mundo con confusión al no entender todas las cosas que habían en él. Recuerdo que ayer vi el cielo, el atardecer y hoy veo el cielo, el sol, otro atardecer. Recuerdo que la vida sigue y trae sorpresas. Recuerdo que tengo sueño y que, finalmente, no quiero pensar.