sábado, 29 de octubre de 2011

Somos weones

Para qué vamos a negar las confesiones que algunos transeúntes realizan en la vía pública. El primer paso es, claramente, reconocerlo. 


Fotografía: Vicuña Mackena, Quilpué

viernes, 28 de octubre de 2011

Sucker Punch


Mientras nadaba, recordé que hacía mucho tiempo que no escribía respecto a alguna película. Si bien, no soy cineasta ni aspiro a ser profesional en esta temática, creo que el ojo "inocente" de cualquier espectador es muy útil para poder describir alguna película relativamente interesante. Y como hace harto tiempo que no me doy un momento para ver alguna película nueva -quizá sea esta la noche en que tenga una cita con Cuevana- recordé la película más reciente de la cual tenía expectativas: Sucker Punch.El nombre de esta película quedó dando vueltas en mi cabeza desde alrededor de abril, cuando viajé a Valdivia y la Lore me comentó lo bueno que era el soundtrack. Y, efectivamente, luego de esa visita, descubrí interesantes nuevas canciones -y covers- de música bastante miscelánea. Pasó algún tiempo desde aquella vez hasta que al fin pude coincidir con Machuca para ver la película, bebiendo una fría Kross para sobrevivir al calor santiaguino. Obviamente, no podemos olvidar la inigualable compañía de Masterpizza. 

Pero, en fin, volvamos a la película en sí misma. Un film que aspira a ser surrealista -con una pésima traducción de "Mundo surreal"- comienza con una escena oscura y sombría, en la cual se da cuenta de la muerte de la madre de la protagonista y la sonrisa de quién es su padrastro, asumiendo que la muerte de la progenitora fue causada por dicho individuo. Luego vemos al hombre arrojando todas las cosas del escritorio al ver que la herencia, en su totalidad, es para las dos hijas de la mujer y nada para él. Comienza una persecusión del hombre hacia las dos chicas, momentos en que la protagonista se esconde para luego ver a su hermana muerta. Al estar provista de un arma, la culpan a ella del asesinato de la hermana. La excusa: el shock de la muerte de su madre la llevó a la locura. Es así como es encaminada hacia un lugar extraño y decadente que luego veremos que se trata de un manicomio. Sweet dreams en la voz de Emiliana Torrini es un gran acierto para esta parte de la película. 

El resto de la película, con una trama bastante difusa y excesivamente aletargada, produce que 90 minutos resulten mucho más extensos. Sucesos que, en realidad, ocurren en menos de 3 días, tiempo que la protagonista tiene para escapar del lugar antes de que su padrastro regrese por ella. Llega a un salón lleno de artistas: bailarinas exóticas, donde se le exige bailar. Army of me de Björk no logra convencerla la primera vez, sin embargo, ante las instrucciones de la profesora, todo su mundo se desdibuja completamente e ingresamos a un mundo creado de la propia imaginación de esta joven que, a través del baile, logra escapar de esa realidad que no logra soportar. Durante este escape, nos damos cuenta de que se trata de la mejor bailarina de todas.

Una película que, debo reconocer, me produjo muchas expectativas que no lograron ser satisfechas. Recursos gráficos y de animación que si bien eran ad hoc, no lograban convencer en cuanto a la trama. Un soundtrack increíble -que pudo ser mucho mejor utilizado- para tapar los vacíos constantes de la acción casi nula, envuelto en un halo de metaficción que, en muchas ocasiones, facilita la confusión de los mundos. Todo es una ilusión: es muy fácil perder el seguimiento y equivocarse, no saber cuál es la 'realidad'. Una propuesta un poco extraño que tampoco podría calificar de mala, pero sí podría decir que es insuficiente: la idea es buena, pero creo que le faltó un poco más de desarrollo. 

Finalmente, para qué ser tan críticos. Hay que aprender disfrutar las cosas buenas: un elenco femenino que desvía la atención mucho más allá de la acción misma y un soundtrack que te dan ganas de escuchar una y otra vez. Una mezcla interesante entre la imagen visual y auditiva, la creación de mundos paralelos dentro de un mundo que ya es paralelo y así sucesivamente.

jueves, 27 de octubre de 2011

Plaza de Toros

Daba vueltas en círculo, tal vez en cuadrado: ¿cómo definir la trayectoria de un círculo dentro de un cuadrado? Quizás circunscrito, adscrito o qué se yo. Lo único certero, son los casi 40º bajo ese sol veraniego de julio. El cielo tan profundo de Madrid me parecía tan sombrío, tan nostálgico. Recorría cada palmo con un suspiro y dejaba una lágrima en cada esquina, con la excusa de que el líquido en mi rostro era una manera de refrescarme. Pensaba en tantas cosas. Cuántas partidos y cuántos regresos se reúnen en Barajas a las 22.10 hrs cuando un avión despega hacia la distancia, cuando un pájaro volador aterriza, quizá, desde la vecina Francia. 

Me detuve en torno a la Plaza de Toros, la bandera de España y algunas figuras bastante épicas como para ser olvidadas. Vi una sombra, me encontré contigo, porque ya sabía que tú también vendrías. De una u otra forma, ese poco de Madrid que me llevaba era el futuro, era un poco de ti. Quise llevarme ese silencio que luego te regalaría "Del lado de acá", ese silencio que te haría reconocer esas tierras. Ya sabía que ese espacio era tuyo, que te representaba, del cual eras parte... y es por eso que volver a ser parte de Madrid me hacía tan feliz al saber que era una parte más de ti. Por eso lloraba y sonreía a la vez, porque sabía que el reencuentro ya había sido hacía mucho tiempo.


Fotografía: Alrededores de la Plaza de Toros, Madrid, España.

domingo, 23 de octubre de 2011

Adverbios de movimiento.

Suavemente, recorriendo la suavidad de tu cuello.
Dulcemente, sonriendo al encontrarme con tu mirada.
Tímidamente, recorriendo tu mano, leyendo el futuro.
Rápidamente, acercándome para darte un beso.

Sin pensar, sin avanzar, el mundo entero es movimiento.
Inventando palabras de ensueño,
creando adverios de movimiento. 

Rompiendo las olas, levantando vapor interoceánico
-nunca te bañarás dos veces en la misma playa,
nunca te bañarás dos veces en el mismo mar,
nunca recorrerás dos veces la misma tierra,
el desierto nunca será el mismo que viste ayer-
creando, creando, inventando nuevas historias.

Recorrer los secretos de la tierra,
esconderme de pronto y asomar de a poco,
con suavidad y un poco de temor,
buscando cobijo, buscando refugio.
La tierra danza, nosotros danzamos, 
pero ellos no danzarán con nosotros.
Que dancen en otro lado, pero no con nosotros.

Escribir en tu piel, enredarme en tu pelo,
tus manos en mi cabeza recostada en tu pecho.
Me revuelven las ideas, enloquecen los pensamientos
y todo, todo, todo,
es un adverbio de movimiento.


viernes, 21 de octubre de 2011

Whatever it happens.

Whatever it happens, you have to remember that I'm still here at your side, living some dreams and making a new world together. Maybe I'm not looking at you all the time, maybe you can think that I'm out for a while, but it's just for a moment and soon I'm back all the times and you know it. 

Don't be scared of feeling week, because we're all week. Don't be scared of smile, don't be scared of living. Living's the most exciting adventure in our lives. Let's live it for a while and let's see what happens. 

jueves, 20 de octubre de 2011

Infinitud indiscreta

Alrededor, todo se movía de una forma extraña como si se tratase de un interminable enjambre de ondas que chocan entre sí, causando un choque inacabable, pero, misteriosamente, armonioso. Fue abriendo los ojos de a poco, permitiendo a los rayos de luna ingresar hacia su mirada oculta que seguramente seguía soñando con lo que iba a suceder después o con lo que había sucedido hacía poco. Quién sabe, simplemente, quién sabe. Se acomodó en torno al barco que navegaban sobre aguas armónicas y silenciosas que, a ratos se tornaban turbulentas: la infinitud indiscreta del mar le causaba fascinación.

Tanta fascinación que tuvo el deseo de bajarse del barco para sumergirse en el mar. Todo coincidió en el momento preciso: había una larga fila de niños esperando su turno para subirse al barco.


domingo, 16 de octubre de 2011

Too many things

Too many things I've got to think about,
too many choices I have to make.
Too many things I have to leave to make it true.

I still want to have too many time to choose right. 

sábado, 15 de octubre de 2011

Vivimos al límite del sentido.

El mundo moderno, la ciudad en crecimiento, la economía en expansión, el ser humano avanzando hacia la involución...
Fotografía: Calle Yungay, Valparaíso. 

viernes, 14 de octubre de 2011

Más allá

Cerrar los ojos y soñar, 
sentarse en mitad de tus sueños a observar el paisaje
y sentir cada respiro de inocencia de su naturaleza.
Tocar, oler, ver, saborear y oír
cada pensamiento que se convierte en realidad,
más allá de los lenguajes, de las formas, 
más allá de los límites impuestos por el sentido.
Más allá, simplemente, más allá
de todo eso que consideramos "acá". 
Más allá del horizonte inexistente que sigue y sigue,
que no se acaba
como un punto que comienza y perdura en la infinidad.